Jorge Alarte dijo esta semana que si perdía la secretaría general dimitiría del cargo de portavoz del grupo parlamentario socialista. Si su decisión es irrevocable, Ximo Puig deberá designar a alguna persona de su confianza para sustituirle, sin olvidar obviamente, que este tiene que ocupar actualmente un escaño. Además, también podría haber un baile de nombres en los portavoces adjuntos. Por otra parte, falta por saber quién sustituirá a Óscar Tena al frente del partido, entre los posibles está Ciprià Ciscar, que ha respaldado a Puig.