Una luz, pero muchas más sombras que luces. La economía de Castellón afronta el 2012 cargada con mucha incertidumbre, a pesar de estar inmersa en el quinto año de la crisis económica más estricta de la historia, en lo que se ha convertido en una tormenta perfecta. Solo la exportación funciona, el único brote verde en los datos macroeconómicos de la provincia. De la parte negativa, el lastre del paro, desbocado de nuevo y con cifras crecientes mes a mes, hasta el punto de contabilizar 65.544 parados en las oficinas de empleo, cifra que se eleva a los 82.500 en la Encuesta de Población Activa. Y el crédito, que sigue completamente cerrado, apartado este último que todos los empresarios coinciden en situar como la prioridad ahora.

El presidente de la Confederación de Empresarios de Castellón (CEC), José Roca, así como su homólogo en la Cámara, Salvador Martí Huguet, no ocultan que la situación es “muy complicada”, si bien Roca se atreve a predecir “una remontada”, o al menos un cambio de signo, “a finales de este 2012”, fruto de las medidas y reformas estructurales del Gobierno. También en el mismo horizonte posiciona la recuperación el conseller de Economía e Industria, Máximo Buch.

UN BALÓN DE OXÍGENO // Los datos de exportación son la prueba más evidente de la capacidad de adaptación, y superación, de las empresas de Castellón, que han internacionalizado su actividad para contrarrestar la caída del consumo en el mercado nacional, que sigue replegándose. Entre enero y marzo del 2012, han exportado bienes por valor de 1.472 millones, un 12,1% más que en el primer trimestre del 2011. El dato es cuatro veces mayor que la media nacional (+3,2%), mientras que el indicador autonómico se limita a un +1,1%. La tasa de cobertura es del 133,6%, gracias a un saldo comercial positivo de 370 millones de euros. H