La ejecución de las infreastructuras es una de las grandes asignaturas pendientes de la provincia de Castellón, en una reivindicación histórica de los empresarios y la sociedad civil. Tras años de promesas, fechas y olvidos, el Ministerio de Fomento que preside la ministra Ana Pastor ha vuelto a fijarse trabajo en el ámbito ferroviario, actualmente la prioridad para que la economía castellonense pueda ganar competitividad, al conectar rápidamente con Centroeuropa.

El compromiso más inmediato es para el AVE Valencia-Castellón, al que el Gobierno ha previsto 30 millones de euros en los presupuestos del 2012. La ministra aseguró, de visita a Valencia, que el proyecto se licitaría en el mes de mayo, si bien ahora, por problemas técnicos, lo ha fijado a la primera quincena de junio. El coste de la obra sería de 800 millones de euros, por el sistema público privado, y su intención es incluso iniciar los trabajos ya dentro de este ejercicio. Eso sí, no fijó ninguna fecha de llegada, sin olvidar que la última comprometida por su antecesor de cartera ministerial, José Blanco, fue el año 2014.

El otro gran proyecto en marcha es la construcción del tercer carril, dentro del proyecto del corredor mediterráneo, para acelerar el tráfico de mercancías y la disminución de los costes de transporte a Europa. En este caso, la obra se licitaría en el 2013, y debe estar en marcha en el 2015. El proyecto incluye la conexión ferroviaria con el puerto por el sur, de manera que Castellón quedará conectada con Barcelona en ancho europeo.

El Ministerio asume el diseño del proyecto de la Generalitat. Se trataría de ensamblar una tercera vía de ancho internacional sobre la actual plataforma de ancho ibérico, con una longitud de 557 kilómetros --entre Castellbisbal y Alicante-- cuyo coste rondaría los 1.230 millones. El proyecto cuenta con el apoyo de la UE, que lo considera eje prioritario. También se quiere que la iniciativa privada cofinancie la obra, con una tasa de retorno del 11,8%. H