La primera operación salida del verano empieza en la provincia de Castellón con la N-340 en el punto de mira por su elevada peligrosidad. Este vial sigue encabezando la temida lista de puntos negros, ya que cuatro de los seis tramos de máximo riesgo, que se localizan en la provincia, se hallan entre Vinaròs y Benicarló. Precisamente, el punto kilométrico 1054,1 de la N-340 a su paso por Vinaròs es uno de los que se estrena en esta lista de peligrosidad, a la que se unen por primera vez la autovía al puerto de Castellón (CS-22) y la CV-141 en Peñíscola.

Por tanto, la Dirección General de Tráfico (DGT) aconseja precaución a los conductores que tengan previsto transitar durante todo el fin de semana por la N-340. En esta operación salida habrá más de 300.00 desplazamientos en las carreteras provinciales, por lo que se recomienda a los conductores usar la AP-7 de peaje.

La travesía de la N-340 a su paso por Vinaròs y Benicarló sigue siendo el principal caballo de batalla de la seguridad vial en la provincia. Desde la Jefatura Provincial de Tráfico en Castellón, el responsable de Seguridad Vial, Arturo Bernat, asegura que la solución “correcta” para estos puntos negros es el desvío de dicha carretera, actualmente, en fase de ejecución. A pesar del riesgo que supone para los conductores este tramo de la N-340, la construcción de esta variante se encuentra ralentizada, ya que el Ministerio de Fomento apenas ha ejecutado un tercio del vial desde que comenzaran las obras hace tres años, sin que haya fecha prevista de apertura.

Además de estas cuatro localizaciones en la N-340, también son punto negro el tramo de la autovía al puerto de Castellón, la CS-22, y la CV-141, que une el centro urbano de Peñíscola con la carretera N-340. Estas dos coordinadas, así como el punto kilométrico 1054,1 de la N-340, pasan a engrosar esta catalogación, en la que figuran aquellos tramos de carretera en los que hubieron tres o más accidentes con víctimas durante el año anterior.

Por el contrario, dejan de figurar en esta lista negra el punto kilométrico 969,400 de la N-340, que corresponde a la rotonda de Vila-real; la CV-20, en el 8,7 de Onda; y en la CV-132, en el 2,5 ubicado en Sant Mateu. Precaución también para los conductores que empleen la N-340 entre Castellón, Benicàssim y Orpesa, donde todos los veranos se registran grandes colas. El desdoblamiento de este tramo no se encuentra ni en proyecto, pese a reivindicaciones y peligrosidad.

El presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, advierte de que se está produciendo un repunte en el número de fallecidos en las carreteras castellonenses. Durante los 5 primeros meses hubo 11 víctimas mortales y seis heridos graves frente a los 8 muertos y ningún herido grave, en el mismo periodo de 2011. H