Los conductores y transportistas de Castellón critican la instalación de radares de velocidad, ya que a su juicio responden solo a intereses recaudatorios por parte de la Dirección General de Tráfico, y no a motivos de seguridad. El presidente de la Asociación Empresarial Castellonense de Transportes de Mercancías (ACTM), Juan de Eugenio, señala que los transportistas respetan los límites de seguridad que estipula cada vía, y remarca que la ubicación de los radares busca recaudar y no responde tanto a una mejora en la seguridad.

“Se han acostumbrado a poner los controles de velocidad en tramos que, en poco espacio de tiempo, debes pasar de ir a 120 Km/h a 50”, remarca el portavoz de los transportistas, quien subraya que sobran radares en las carreteras de la provincia de Castellón.

En esta misma línea, se manifiesta el portavoz de los taxistas de Castellón, Ignacio Roig Vaquero, quien se muestra partidario de no elevar el número de radares “porque ya hay bastantes”.

Por su parte, el presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, exige a la DGT que disponga controles de velocidad en aquellas zonas de mayor riesgo para los conductores con el “único” objetivo de reducir la siniestralidad en las carreteras castelloneneses. Arnaldo advierte de que un elevado número de estos dispositivos estáticos no funcionan a día de hoy por falta de mantenimiento. Y es que, actualmente, la provincia cuenta con 12 radares de tráfico fijos, repartidos entre la N-340 (4), la autopista AP-7 (4), la CV-10, la A-23, la N-238 y la CV-18. Además, cabe añadir aquellos controles camuflados que realiza la Guardia Civil de Tráfico en carreteras de la provincia, mediante un automóvil en la margen de la vía.

TRÁFICO // El responsable de seguridad vial de la Jefatura Provincial de Tráfico en Castellón, Arturo Bernat, indica que la ubicación de estos 12 cinemómetros “puede discutirse, pero no se debe a motivos recaudatorios”. En este sentido, Bernat defiende que si el fin último de estos radares fuera multar a los conductores, no estarían anunciados mediante señales verticales y además publicados todos en internet, como ocurre en la actualidad.

De momento, la DGT no ha instalado los dos nuevos radares fijos que preveía incorporar para este año en la N-340, a la altura de Nules y Peñíscola. H