Bancaja expiró ayer su último aliento, causando baja en el registro de entidades de crédito del Banco de España. Este hecho, junto con la adjudicación también ayer del Banco de Valencia a CaixaBank, marcó el punto y final al sistema financiero autóctono de la Comunitat Valenciana, que a partir de ahora estará controlado por los catalanes --hay que recordar que Banco Sabadell ya se adjudicó la antigua CAM-, mientras que por su parte, Bankia está nacionalizada y la tutela el Gobierno a través del FROB. También el grueso de las cajas rurales se ha fusionado en Cajamar Cajas Rurales, pasando a estar la toma de decisiones en Almería, tras la absorción de Ruralcaja. El resultado es una Comunitat sin entidades propias, las que han ayudado al desarrollo económico y social de la provincia, y con muchos de sus exdirectivos imputados por su gestión pasada.

REDUCCIÓN DE CONSEJEROS // El adiós a Bancaja comportó ayer la disolución de los órganos de gobierno y consejeros, incluidos los de la Fundación Caja Castellón. La obra social de esta entidad dio cuenta ayer de los ceses y del relevo de Antonio Tirado en la presidencia --sigue por ahora de vocal--, que pasará a presidir de forma interina el presidente de la Diputación, Javier Moliner.

La despedida de Bancaja, además, se ha adelantado un mes, en base a una reciente disposición del Gobierno central. Esto ha impedido cumplir con el plazo legal de convocar su asamblea, que debía rendir cuentas y ratificar compromisos del consejo de administración. Este sí aprobó 20 millones de euros de compensación a la Fundación Caja Castellón, independiente desde 1991 y que quiere seguir siéndolo, por lo que pide esa cantidad en base a los pactos primeros y al no entrar en la nueva fundación especial en la que va a convertirse Bancaja.

La pelota queda en el tejado de la Generalitat, que debe tutelar los pasos para crear esa fundación especial. El Protectorado de Fundaciones de la Conselleria de Justicia debe nombrar a una gestora --técnicos y políticos, por definir--, que apruebe los estatutos, nombre un patronato y ratifique acuerdos, como el pendiente con la Fundación Caja Castellón. ¿Cuándo? Según la Conselleria de Economía, también activa en el proceso, la gestora se nombrará “en los próximos días”. El final debe culminar con la inscripción del nuevo ente y sus estatutos y su posibilidad de empezar a cumplir compromisos previos. Sobre el tema pendiente con la provincia, desde Justicia apuntaron ayer que “al no existir ya la asamblea de Bancaja, ya que ha quedado disuelta ope legis, la ratificación de dicho acuerdo es imposible ser realizado por aquella, por lo que dicho tema deber ser estudiado desde el punto de vista jurídico”.

La Ley 9/2012 de reestructuración y resolución de entidades de crédito obliga a enseñas como Bancaja a convertirse en una fundación especial.