La alta cocina se cuela en los fogones de los restaurantes de Castellón. Lo demuestra la concesión, este miércoles, de la Estrella Michelin a Cal Paradís de Vall d’Alba, que sitúa a Castellón en la élite del mundo gastronómico, y lo refrenda la creciente demanda de cocina de autor en los negocios hosteleros de Castellón, que buscan explotar al máximo la excelente despensa de productos de la tierra para ofrecer una carta singular que tire del turismo.

Desde Peñíscola a Nules, pasando por Morella, Viver o Castellón, aumenta la oferta de restaurantes con carta propia y cocina con firma dirigidos a gourmets exigentes. Daluan y Roque de Morella, Thalassa de Viver, Arbequina, Aqua, Casino Antiguo de Castellón, o Mas Blanc de Vall d’Alba, son solo algunos de los distinguidos.

Según los últimos datos del censo del Impuesto sobre Actividades Económicas facilitados por la Cámara de Comercio de Castellón, en la provincia hay registrados 1.570 restaurantes -215 más que hace dos años-, con dos negocios más de cuatro tenedores. Una cifra que, según los chefs y expertos gastronómicos, se queda corta y no acaba de reflejar la creciente calidad que ofrece la restauración de la cocina castellonense, puesto que esta clasificación no solo obedece a criterios culinarios, sino también de espacio y dotación de los locales.

En cuanto a la crisis, los cocineros explican que no les afecta demasiado. “La gente sale menos que antes pero cuando lo hace quiere comer bien, aunque le cueste más que un menú”.

FORMACIÓN // Detrás, hay una importante labor de formación que lidera la Escuela de Hostelería de Castellón, un referente nacional que sitúa a muchos alumnos en las mejores cocinas del país, como la del Celler de Can Roca (elegido como mejor restaurante del mundo), o en fogones capitaneados por los populares Juan Mari Arzak o Martín Berasategui.

Además, las cifras que maneja la Escuela de Hostelería demuestra el creciente interés por ser cocinero. Este año se ha triplicado la demanda. Hay más de 600 personas que se han quedado en lista de espera. En la actualidad hay unas 200 personas estudiando.

“Programas de televisión como Masterchef o Top Chef han aumentado la demanda”, explica el director de la Escuela de Hostelería, Manuel Martín. A estos hay que sumar los del Centro de Turismo y los de la escuela de Benicarló.

El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería, Carlos Escorihuela, por su parte, reconoce la “calidad de nuestros cocineros”. H