Castellón vivió el relevo en la monarquía española con normalidad, aunque pegado al televisor, al iPad o al teléfono móvil. De Vinaròs a Almenara, Castellón, Vila-real, Burriana, Almassora y l’Alcora, desde primera hora, bares y cafeterías de toda la provincia abrían sus televisores para que ninguno de sus clientes se perdieran la histórica jornada mientras almorzaban.

Con el periódico en la mano, y entre café y café, todo el mundo estaba atento, aunque fuera por unos momentos, al devenir de la historia. “En Madrid es fiesta, pero en Castellón no podemos estar frente al televisor; hay que seguir trabajando”, señaló un operario de un concesionario. Si tuviera fiesta, “hubiera disfrutado más”, señaló su compañera.

En algunos gimnasios, y a petición de los clientes, se pasó de la MTV a la Primera de TVE para seguir en directo la proclamación de Felipe VI y Letizia. Lo mismo que en algunas peluquerías, donde se instalaron pantallas para seguir de cerca minuto a minuto la ceremonia en la Zarzuela, en el Congreso y en las calle de Madrid. Fue el caso del centro de estética Mavi, de Castellón, donde la dueña y sus clientas comentaban el programa. “Es emocionante, como ver la Hola pero en directo. Es un momento único que hay que ver y vamos comentando los trajes, el protocolo... nos encantan las princesas”, señaló una clienta.

En los centros comerciales, en la sección de electrodomésticos, el goteo de personas que se paraban a ver las imágenes de las televisiones fue constante. Y en el Mercado Central de Castellón, una de las pescaderas se vistió para la ocasión, con vestido de cóctel, zapatos de tacón y un tocado. A falta de televisión, muchos fueron los que siguieron la proclamación a través de la tablet o de sus teléfonos móviles. En Orpesa, una pastelería decoró ayer su escaparate con una foto del Rey, y anoche, el pleno de Vinaròs fue el primero en la provincia presidido ya por una imagen de Felipe VI. H