El concejal electo de Castelló en Moviment, Xavi del Señor, garantizó ayer que habrá un “cambio progresista” en el gobierno de la ciudad tras 24 años del Partido Popular pero, ante la inminente negociación del pacto, avisó a sus dos posibles socios --PSPV y Compromís-- de que su agrupación electoral no será “la muleta de nadie”. “Vamos a dialogar en igualdad de fuerzas” que los socialistas “ya que estamos legitimados para plantear nuestra opción a la alcaldía al no ser un actor secundario porque las fuerzas están bastante equilibradas”.

“El PSPV no representa por sí mismo el cambio porque ha formado parte del problema, mucho tendrán que cambiar en sus compromisos para que podamos compartir el espacio, aunque no estamos cerrados a la confluencia con ellos”, añadió Del Señor para marcar el territorio.

El concejal electo compareció en la plaza Santa Clara junto a sus tres futuros compañeros en el consistorio --Anna Peñalver, Iñaki Vallejo y Paz Beltrán-- para detallar las líneas maestras del camino que seguirán hasta la sesión de investidura del 13 de junio.

En referencia a los socialistas, Del Señor se mostró escéptico sobre la posibilidad de formar parte del equipo de gobierno. Dependerá, entre otros factores, de que los dos potenciales socios acepten “un compromiso de fiscalizar internamente nuestra gestión de forma periódica ya que el pacto de gobierno no será un cheque en blanco” que dé pie a abusos o a los “clientelismos” que han practicado los populares en las últimas dos décadas. “Pretendemos acabar con la política en la sombra, queremos que el Ayuntamiento se parezca lo más posible a nosotros” con medidas como que “se sepa en cada momento en qué están ocupados los concejales o con quiénes hablan”.

En ese contexto, Del Señor defendió implantar un sistema de alertas “para que los funcionarios fiscalicen el trabajo de los concejales y, de forma anónima y transparente, puedan denunciar abusos para desterrar miedos y temores a decir lo que se piensa”. También aseguró que los salarios del alcalde y de los concejales castellonenses deberán recortarse “para que así entiendan mejor los problemas de las personas”.

Por su parte, Anna Peñalver e Iñaki Vallejo anunciaron que priorizarán la lucha contra la corrupción, una auditoría de las cuentas, declarar Castellón como “ciudad libre de desahucios” y crear una oficina para asesorar a los ciudadanos en la defensa de sus derechos frente a los abusos de bancos o eléctricas.

En cuanto a la concejala electa del PSPV, Amparo Marco, dijo ayer que no habrá problemas en negociar el programa de gobierno conjunto. Marco ha designado como negociadores del pacto a Antonio Lorenzo, Rafa Simó y Vicente García Nebot. La ejecutiva local se reunirá para ratificar el pacto cuando esté cerrado.

Desde Compromís, Enric Nomdedéu remarcó que “habrá acuerdo de izquierdas sí o sí” para dejar atrás “una oscura etapa” en base a la apuesta “por la transparencia y la participación”. H