El PP valenciano ve acabar mayo como empezó, con la suspensión cautelar de militancia por corrupción de uno de sus hombres clave, Serafín Castellano, cuya detención llega 27 días después de la expulsión de otro alto cargo, Alfonso Rus, y con los malos resultados electorales aún recientes. Finaliza así un mes en el que los populares de la Comunitat han visto cómo el 24-M, pese a haber sido el partido más votado, ponía fin a 20 años de mayoría absoluta en Les Corts y al gobierno de los principales ayuntamientos de la región. En las últimas semanas, ha habido de todo. Desde las grabaciones de Imelsa a la aparición de Marcos Benavent con su extravagante imagen, pasando por la expulsión de Alfonso Rus o la marcha de la exconcejala de Valencia María José Alcón, esposa del procesado Alfonso Grau. H