Galania a la reina de la Magdalena, pleitesía máxima a la embajadora de las fiestas de Castellón, en una gala que entronizó a Dunia Gormaz Campos a los altares de la Magdalena. La historia de la semana grande de la capital con la música como hilo conductor fue protagonista de una Galania que rompió moldes y aunó tradición y contemporaneidad. Castellón ensalzó a su reina con corazón, recuerdos del ayer y del hoy, y nuevas tecnologías virtuales del audiovisual, convirtiendo el Palau de la Festa en una caja del tiempo en la que celebrar los 70 años de las fiestas fundacionales en su formato actual.

Emoción, risas e impacto en una cita con protocolo y sentimiento a partes iguales, que arrancó con las palabras del conductor, Vicente Montolío, y la música de la Banda Municipal, que se marcó unos arreglos de órdago para los grandes temas de la memoria musical de varias generaciones que sonaron en la gala, desde Glenn Miller a Tom Jones, Abba o Los Miserables, a la batuta del maestro José Vicente Ramón.

La ermita de la Magdalena, blanca, hermosa, surgió en escena mientras la Coral Ad Libitum entonaba el Rotllo i canya, y dejaba el primer rastro de emoción en los casi 2.000 invitados en la gran noche de la reina Dunia. Ilusión e impacto, al aparecer, en tres dimensiones, la campana de la Romeria, que Montolío hizo sonar para asombro y aplauso de todos; y la primera gaiata tridimensional que dio luz a la noche que supone el último paso al Anunci.

Una a una, las madrinas de sector fueron incorporándose al escenario, componiendo un ramillete de representación de la mujer castellonera. De Brancal de la Ciutat, Carolina Tárrega; de Fadrell, Paula Teruel; de Porta del Sol, Verónica Pradas; de l’Armelar, Lorena Pla; de Hort dels Corders, Anaïs del Vigo; de Farola-Ravalet, Marta Balado; de Cor de la Ciutat, Teresa Gas; de Portal de l’Om, Cristina López; de l’Espartera, Maica Robles; de El Toll, Inma Adsuara; de Forn del Pla, Laia Tirado; de El Grau, Nerea Piazuelo; de Sensal, Judith Alfonso; de Castalia, Tatiana Castillo; de Sequiol, Estefanía Climent; de Rafalafena, Silvia Martínez; de Tir de Colom, Alba Clofent; de Crèmor, Almudena Saldaña; y, cerrando filas sobre los tronos, de La Cultural, Jéssica Paulano.

‘ORGULL DE GENEALOGIA’ // Mientras pasaba el imaginario reloj de la semana grande y su transformación, aparecían las “festes de la llum”, en 1962; la gaiata sindical, el Hostal de la Llum y sus estrellas, y la recuperada Tornà, que dejó otro de los momentos emotivos, con la Salve a Lledó cantada casi al unísono por la gent de la festa. Ariadna García, María Garcilópez, Lledó Martínez, Cristina Salvador, Carla Tirado, Alexandra Vicent y Andrea Barrera, damas de la ciudad, corte fiel de la reina Dunia, desfilaron por el Palau con orgull de genealogia.

La Magdalena internacional apareció con el Desfile de Animación, el Festival de Bandes y el Circus, con zancudos, malabaristas y figurantes. Al ritmo del pasodoble Dunia, la reina puso en pie al auditorio entero. La jota de Castelló, de la mano de los grupos de la ciudad, fue el contrapunto a la construcción de una gaiata humana, que emocionó a todos, ensalzando el monumento de llum sense foc ni fum. Una noche mágica en la que la reina Dunia y su corte festera sumaron ilusión, emoción y porte. H