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'El Txemi' conquista Castelló en la final de Maestros de la Calle

Dieciocho especialistas del recorte se citaron en el coso castellonense dispuestos a jugarse el tipo frente a seis Capones de Arriazu en las rondas clasificatorias, dos toros de Toropasión en semifinales y un ejemplar de Caras Blancas de Carpio para decidir la gloria en la arena castellonense

Antonio Casado

La Plaza de toros de Castellón volvió a vibrar con la emoción y riesgo del toreo a cuerpo limpio en la final del concurso de recortadores «Maestros de la Calle», organizado por Toropasión. Dieciocho especialistas del recorte se citaron en el coso castellonense dispuestos a jugarse el tipo frente a seis capones de Arriazu en las rondas clasificatorias, dos toros de Toropasión en semifinales y un ejemplar de Caras Blancas de Carpio para decidir la gloria en la arena castellonense.

Tras las presentaciones de rigor, abrieron plaza los integrantes del primer grupo que se las vieron con un capón de Arriazu noble pero con falta de transmisión. Un animal que se prestó al quiebro pero que no terminó de romper en los recortes. En ese contexto apareció Unai Merino “Pichu”, que dejó un primer quiebro templado y elegante, de esos que se saborean despacio. Julio Martínez apostó por las rodadas, tratando de provocar la embestida de un animal al que le costaba seguir. Miguel Mora, por su parte, mostró oficio y determinación: tras una cogida sin consecuencias regresó a la cara del capón para dejar un reverso de gran mérito muy celebrado por los tendidos.

Los ganadores, con la plaza de toros llena de fondo.

Los ganadores, con la plaza de toros llena de fondo. / Jordi Juárez

Sube la temperatura

El segundo grupo elevó la temperatura del concurso. El capón de Arriazu, mucho más serio, y con más picante, obligaba a medir cada paso. Edgar Ahicart abrió turno con dos actuaciones firmes, destacando un meritorio quiebro “pa’lante”. El momento más emocionante del grupo fue la enfilada del burrianense Nacho López “Patiko”. Pero la mañana cambió de golpe segundos después. La emoción se tornó en silencio cuando llegó el percance de Óscar Descalzo.

El recortador turolense buscó imponer su ley después de ejecutar un pa’lante en la primera intervención. Quiso repetir suerte en su segunda, pero el capón lo arrolló con violencia y lo lanzó por los aires en una escena sobrecogedora. La rápida intervención de sus compañeros evitó males mayores, aunque el susto dejó helada a la plaza.

El tercer grupo se encontró enfrente a un capón con algo más de movilidad. Fue el terreno perfecto para que Jorge Pardo comenzara a dejar su sello con dos quiebros de enorme importancia que hicieron vibrar al público. Samuel López improvisó en los recortes para añadir emoción a sus actuaciones. David “Crianza” quiso sorprender con un quiebro de espaldas ayudado por un espejo, pero no terminó de encontrar el lucimiento esperado.

Temple y cabeza

El cuarto grupo lo pasó mal frente a otro capón complicado, de esos que obligan a tirar de temple y cabeza. Mateo Martínez fue quien mejor entendió la lidia. Primero con un quiebro de enorme valor y después con otro de ajuste milimétrico, salvándose por centímetros del atropello. Agustín Sales “Agus” no se quiso quedar atrás y dejó patente su disposición con dos enfiladas de mérito, librándose por poco de la voltereta. Ilyas Baig, en cambio, no logró terminar de acoplarse al comportamiento incierto del capón.

El quinto capón navarro salió muy reservón, sin intención de regalar embestidas. Aarón Murillo “Balilla” lo intentó, aunque sin encontrar el sitio. Iker Albiar ofreció una actuación en la que tuvo que poner todo de su parte para sacar emoción con buenas rodadas metiéndose en terrenos complicados. Pero quien realmente hizo rugir a la plaza fue el finalmente campeón Aisar Suárez “El Txemi”. Caminando hacia el capón con decisión, dejó dos quiebros de enorme pureza, ajustadísimos. Con los pitones rozando la camiseta y el público conteniendo la respiración.

El sexto capón de Arriazu fue quizá el menos claro de todos. Eric González protagonizó uno de los momentos más vibrantes de la ronda con un quiebro de enorme exposición y un pa’lante lleno de entrega. Raúl Gil y Adrián Ramos lo intentaron con actitud, aunque el animal no concedió demasiadas opciones.

Una de las arriesgadas actuaciones.

Una de las arriesgadas actuaciones. / Jordi Juárez

Semifinales

Las semifinales elevaron todavía más la emoción. La primera de ellas fue protagonizada por un bonito ejemplar de Toropasión de pelaje melocotón. Jorge Pardo volvió a brillar con dos buenos quiebros de enorme categoría y un reverso final que caló en los tendidos. Miguel Mora mostró también su disposición, mientras que “El Txemi” protagonizó uno de los momentos más tensos de la tarde al ser volteado violentamente cuando se echó de rodillas frente al imponente astado. Lejos de amilanarse, regresó a los medios para dejar un recorte cargado de orgullo.

La segunda de las semifinales estuvo marcada por la seriedad del ejemplar de Toropasión. Eric González sufrió un pitonazo en la pierna cuando intentaba recortar de rodillas, pero sacó fuerzas para volver a la cara del animal y dejar otra suerte meritoria. Aun así, quien firmó la actuación más rotunda fue “Patiko”, que dejó dos enfiladas templadas y ajustadas. Agustín Sales «Agus», que pasó a la semifinal al cederle el pase Mateo Martínez, no llegó a acoplarse a las embestidas del animal.

Una mañana que dejó claro que el valor, cuando se torea a cuerpo limpio, sigue teniendo un lenguaje propio en la arena de Castelló.

Tres maestros para la final

A la gran final pasaron Jorge Pardo, Nacho López “Patiko” y Aisar Suárez “El Txemi”. Frente a un semental de Caras Blancas de Carpio de imponente presencia, aunque algo escaso de movilidad, los tres finalistas entendieron las condiciones del animal y ofrecieron una actuación emocionante. Pardo volvió a lucirse con un reverso lleno de clase; “Patiko” mantuvo su línea de buenas enfiladas pero le faltó algo más de transmisión del toro; y “El Txemi” terminó de conquistar la mañana con tres quiebros vibrantes, de esos que ponen el corazón en la garganta.

El jurado no tuvo dudas. Aisar Suárez “El Txemi” se alzó con el triunfo en la final del concurso Maestros de la Calle, seguido por Jorge Pardo y Nacho López “Patiko”. Una mañana que dejó claro que el valor, cuando se torea a cuerpo limpio, sigue teniendo un lenguaje propio en la arena de Castellón.

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