El pasado mes de enero el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Castellón, Vicent Sales, presentaba por segundo año consecutivo la iniciativa ‘Creative Connector’, una campaña “de actividades, abiertas al público, de introducción a las nuevas corrientes de arte interdisciplinar y la aplicación de las nuevas tecnologías a las artes plásticas”.

El consistorio de la capital de la Plana no tuvo dudas en consolidar este proyecto creado por la sala Zona 3 Artes visuales (ZAV), que no lo olvidemos, “se ha convertido en un centro de experimentación interdisciplinar multimedia, donde convergen tecnología y arte”, tal y como explicó Sales, quien anticipaba que “la intención es agrupar y convocar a personas, de todas las edades, interesadas en estos conceptos e ir trabajando en su difusión y experimentación”.

De entre todas las acciones previstas, entre las cuales cobran un especial protagonismo las conferencias sobre tecnología digital, cabe destacar el último de los proyectos artísticos de Maya-Marja Jankovic titulado ‘Identidad’ y que el próximo 24 de febrero, a las 20.00 horas, se podrá contemplar en la propia sala de ZAV.

Tal y como explica la propia Jankovic, “la esencia de ‘Identidad’ es la introspección del individuo”. La artista visual destaca que “la obra se ha desarrollado en tres fases: exploración y preparación, ejecución y, finalmente, transposición digital”. Así, se ha llevado a cabo una exploración larga, profunda y detallada en la cual se define el espacio, las posiciones, así como se han realizado diversas pruebas con la última tecnología de video-transmisión y mini-cámaras, preparando una instalación prácticamente imperceptible para el elemento central elegido para la ocasión, que no es otro que un toro bravo, al cual, se le ha colocado “una cámara subjetiva que interactúa con los espectadores, reflexionando así sobre el propio individuo y su entorno”, en palabras de Jankovic. Al parecer, las imágenes captadas por el astado, y proyectadas en tiempo real, determina el desarrollo propio de la obra y su posicionamiento introspectivo. Esa cámara subjetiva es el “enfoque primordial de la comunicación entre sujeto (toro) y el espectador como testigo del proceso de nuestra introspección”, advierte la artista de origen serbio pero afincada en Castellón desde hace varios años. En teoría, a través del concepto social del símbolo, se contextualiza un despegue hacia lo conceptual: la representación de los orígenes y las “transmutaciones” de la sociedad.

Como señala el crítico de arte valenciano Álvaro de los Ángeles, “Maya-Marja Jankovic vuelve a plantear la cuestión de la identidad tras su última instalación, realizada hace ahora dos años, hasta el punto de convertir la obra en una acción viviente que refleja oscuramente nuestra identidad, como mirándonos desde el fondo de un lugar ancestral”. Una mirada hacia el individuo desde otra perspectiva.