Los paranyers no se rinden a pesar de que la Conselleria de Medio Ambiente ha dado al traste con las autorizaciones destinadas a homologar el llamado cesto malla, el dispositivo que se creó para capturar sin muerte el pájaro y poder volver a practicar esta modalidad, que lleva 14 años prohibida por ley. Con el objetivo de que los aficionados no desfallezcan, tras el varapalo del Gobierno autonómico, la junta directiva de la asociación de paranyers Apaval, que se reunirá el próximo martes de urgencia, anima a acudir a los paranys a partir del 12 de octubre, cuando arranca la temporada de caza menor, para realizar muestreos de tordos. Se trataría de una especie de huelga a la japonesa, es decir, acudir más que nunca a hacer muestreos.

«Animamos a todos a que preparen sus instalaciones, pongan los casetes y anoten en unas tablillas, que distribuiremos, las especies de tordos que ven, así como las que entran en el parany, pero sin capturarlos», explica el presidente de Apaval, Miguel Ángel Bayarri, quien reconoce que el objetivo es «mantener la ilusión de decenas de aficionados» que ven cómo llevan «años intentando encontrar una solución».

«Vamos a hacer lo mismo que hacen los ecologistas, muestreos de tordos, para lo que no se requiere permiso de la Conselleria, y así colaboraremos en estudios de migración que se realizan en entidades europeas», indica.

SIN PRUEBAS DE CAMPO

Este es el plan B que tiene el colectivo, mientras emprenden acciones legales, según anuncian, contra la decisión del departamento de Elena Cebrián de denegar los permisos que habían solicitado para realizar las pruebas de campo que debían ser claves para conseguir la homologación del cesto malla. En la provincia, estos trabajos in situ, a partir del día 12, debían realizarse en Vila-real, l’Alcora, Betxí y Ribelsabes.

«Todavía no nos podemos creer la respuesta que nos han dado. Esa notificación tiene un grave problema porque hace referencia a un informe del 3 de marzo del 2017 que nunca nos ha llegado, aunque ellos digan que nosotros lo tenemos», critica Bayarri, al tiempo que reconoce que la decisión del Consell les hace «mucho daño» porque los procesos judiciales resultan largos.

En su hoja de ruta está la presión política cara a lograr un marco legal para esta práctica cinegética. De ahí que hoy representantes de Apaval se reúnan con el diputado del grupo popular en Les Corts, el castellonense Miguel Ángel Mulet.