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visita institucional del president al ayuntamiento

La Generalitat reduce a mínimos históricos la deuda con Castellón

Marco reivindica el centro de salud del Raval, el colegio Vicent Marzà y obras en la Marjaleria. En los últimos 18 meses, el Gobierno de Puig pasa de deber 8,8 millones a los 16.000 euros actuales

 

CASTELLÓN
03/01/2017

La deuda de la Generalitat con el Ayuntamiento de Castellón se sitúa en mínimos históricos, pasando de los 8,8 millones de euros de junio del 2015 -cuando entró el nuevo equipo de gobierno liderado por la alcaldesa Amparo Marco- a los 16.000 euros que se deben actualmente. Una rebaja sin precedentes que quiso resaltar ayer el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, durante la visita institucional al consistorio.

Puig resaltó la apuesta «claramente municipalista» de un Consell que «cree en los ayuntamientos» y que, por ello, «tiene que pagar. Y eso hemos hecho. De una deuda de 8,8 millones hace 18 meses, ahora apenas es de 16.000 euros». «Algunos gastaron mucho y mal», apuntó, en alusión a anteriores equipos de gobierno populares. Marco atribuyó la destacada bajada de la deuda «a la reivindicación permanente del gobierno municipal y a la voluntad de colaboración de la Generalitat, que es total y absoluta».

En la reunión junto a varios ediles del equipo de gobierno, también se valoraron los presupuestos autonómicos de este año y aprovecharon para poner sobre la mesa las prioridades y reivindicaciones de la ciudad. La alcaldesa resaltó junto a Puig «la reivindicación del centro de salud del Raval Universitari (que será una realidad dentro de esta legislatura, según Puig), el colegio Vicent Marzà y las infraestructuras antiiundaciones en la Marjaleria (con una transferencia económica prevista en los presupuestos autonómicos de este 2017 de unos 400.000 euros)».

FONDO DE COOPERACIÓN // Por otra parte, Puig recordó la puesta en marcha «por primera vez después de más de 20 años de promesas» del Fondo de Cooperación Local, «cuyo decreto aprobará el Consell durante las próximas semanas». Inyectará 600.000 euros al Ayuntamiento por parte de la Generalitat, y otros 600.000 euros, de la Diputación de Castellón.

Es un fondo «incondicionado» que permitará desarrollar competencias municipales de forma más eficiente. Se trata de un recurso, dijo, con el que se potenciarán «los servicios públicos que se ofrecen a la ciudadanía». De este modo, la corporación municipal podrá «atender todas las competencias que tiene de la mejor manera posible y llegar directamente a los ciudadanos».

Sobre el destino de este fondo, Marco afirmó que aún no se ha traducido a acciones concretas, pero recordó que «las prioridades son el empleo y el bienestar social». Y aprovechó para agradecer a Puig «el esfuerzo inversor en empleo», concediendo dos talleres de empleo para el 2017.