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UNA VISITA IMPRESCINDIBLE

La historia del edificio de Correos, emblema de Castellón

Construido en 1932 y situado en el centro de la ciudad, su estilo arquitectónico es el modernismo valenciano y el neomudéjar

 

RAFAEL FABIÁN
07/01/2019

A la altura del Casino Antiguo, Ayuntamiento, Teatro Principal o el Mercado Central, una de las construcciones más representativas dentro de la arquitectura civil de la ciudad de Castellón es sin duda el edificio de Correos, imponente y singular donde los haya. Construido en 1932 y obra de los arquitectos Demetrio Ribes, que diseñó entre otros edificios la emblemática Estación del Norte de València, y Joaquin Dicenta Vilaplana, está ubicado en el centro neurálgico de la capital de la Plana y merece una visita.

Imagen inferior con la fachada del edificio: 

El edificio administrativo de Correos y Telégrafos de Castellón ‘nació’ dentro de un programa estatal de 1909 que pretendía dotar de un edificio de estas características a todas las capitales de provincia. Son importantes en este sentido los reglamentos de 7 de junio de 1898 y la ley de 14 de junio de 1914 durante el gobierno de Maura. El proyecto salió a concurso público en 1916 y se adjudicó en un principio al valenciano Demetrio Ribes, pero tras su fallecimiento en 1921 cuando apenas contaba con 45 años, el castellonense Joaquín Dicenta, que posteriormente desarrollaría buena parte de su trayectoria profesional en Murcia, concluiría las obras hasta su finalización.

El ladrillo, la cerámica y el vidrio constituyen los principales elementos de las fachadas de esta construcción, que recuerda la tradición musulmana, con un estilo arquitectónico que combina el modernismo y el neomudéjar. El edificio está concebido en su conjunto y no da más importancia a una fachada o a otra. El edificio es un rectángulo trapezoidal que no está adosado a ningún otro edificio, teniendo las esquinas redondeadas.

En la imagen inferior vemos la vista del inmueble en la Plaza Tetuán:

Situado en un punto estratégico del entramado urbano de Castellón, con la Avenida de Jaime I al sur y la plaza de Tetuán al norte, su implantación como edificio exento queda reforzada por un volumen de tres plantas con las cuatro esquinas redondeadas que produce una imagen muy unitaria y de gran contundencia. En un principio, la planta baja estaba pensada para la atención al público, instalando en la primera las oficinas y en la tercera las viviendas para los empleados.

En la imagen inferior, de 1950, vemos cómo el inmueble es anterior incluso a la Avenida Rey don Jaime:

La dirección del edificio es Plaza Tetuán, 41, y aunque el acceso es libre para todos los ciudadanos, se pueden concertar visitas guiadas en el teléfono 902-19-71-97.

El extraño suceso del 2007 que mantuvo en vilo a la ciudad

Entre las muchas historias que se pueden contar de este edificio, restaurado en el 2010, a buen seguro muchos lectores, así como todos los trabajadores de las instalaciones, recordarán el sucedido el 15 de enero del 2007. Ese día, un joven amenazó con degollarse con un serrucho “por desesperación”. Después de 45 minutos de tensión, en los que la policía logró desalojar el edificio, se redujo al individuo, que se había apoderado de este serrucho de la caja de herramientas del carpintero que realizaba unas reformas, y amenazó con sesgarse el cuello y quitarse la vida allí mismo.

Imagen inferior con el citado suceso, que concluyó con final feliz:

Fuentes consultadas:

El edificio de Correos de Castellón, de Encarna Ballester Mir

CastellónTurismo

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