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el juego del muelle pone de relieve la falta de concienciación entre adolescentes

Jóvenes de Castellón temen más un embarazo que un virus sexual

Sexólogos piden más formación en los centros y alertan de un menor uso del condón. Cruz Roja detecta ignorancia sobre los posibles contagios con sexo oral o anal

 

Una pareja de adolescentes se besa y acaricia apasionadamente. - MEDITERRÁNEO

CASTELLÓN
15/01/2017

Los jóvenes de Castellón todavía están más preocupados en la actualidad por sufrir un embarazo no deseado que por contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Lo dicen quienes tratan a diario con ellos, tanto en los centros escolares, como en los médicos; expertos en psicología, sexología y medicina, que intentan alertarles de los peligros de mantener relaciones sin preservativo y que advierten un importante desconocimiento sobre la posibilidad de contagiarse a través del sexo oral, anal o la sangre entre los adolescentes.

El conocido como Juego del muelle, algo así como una ruleta rusa del sexo en el que un grupo de adolescentes mantienen relaciones sin protección y en el que pierde el primero que eyacula, ha puesto de relieve la falta de concienciación de muchos jóvenes acerca de las ETS. Esta práctica de riesgo, que proviene de Colombia y que ya se ha dado también en Madrid no parece haber llegado, por fortuna, a la provincia de Castellón. Sin embargo, los especialistas alertan de una relajación en la provincia del uso del preservativo (el único método anticonceptivo que protege de las ETS) y es que solo el 50% de los universitarios de Castellón lo utiliza en las relaciones vaginales en la actualidad, un 3% menos que hace tres años y un 22% menos que en el año 2000, según los últimos datos de Salusex-Unisexsida de la Universitat Jaume I.

«Este empeoramiento es lógico si tenemos en cuenta que los años dramáticos del sida van quedando atrás y nuevas generaciones apenas han oído hablar de esta enfermedad, a pesar de seguir siendo grave e incurable», explica el decano de la facultad de Ciencias de la Salud de la UJI, Rafael Ballester, quien sostiene que las campañas de prevención «han brillado por su escasez en los últimos diez años» y que están repuntando, no sólo las nuevas infecciones por VIH, sino otras infecciones de transmisión sexual, como por ejemplo las gonorreas.

La educación sexual sigue siendo escasa en los centros educativos y los expertos apuestan por implementarla con materias específicas o grandes bloques integrados en otras asignaturas.

«La formación en los institutos sigue siendo muy poca, se da a partir de 3º de ESO y es tarde. Se debería empezar desde primaria porque a los 14 años hay adolescentes que ya tienen prácticas sexuales», incide el decano.

EL MACHISMO / Esa misma opinión la comparte también Joan Badenes, psicólogo clínico y sexólogo en el centro de salud de la Vall d’Uixó, quien advierte de la necesidad de informar y concienciar en profundidad también desde casa, potenciando un clima de confianza entre padres e hijos. «Los estereotipos machistas se reproducen en los jóvenes y es algo que cabe erradicar. Ese rol dominante del chico y sumiso de la chica también puede trasladarse al plano sexual, como ocurre en el Juego del Muelle», asevera.

Cruz Roja Juventud cuenta con un programa, dependiente del Ministerio de Sanidad, para dar charlas en centros educativos. «Las alumnas están más preocupadas por quedarse embarazadas, que por contraer una enfermedad. Muchos adolescentes no creen que el sexo oral o anal pueda contagiar una ETS y aún hay hoy mucha gente que no usa ningún anticonceptivo», asegura Vanesa Bono, responsable del proyecto Educación para la Salud. En materia de educación sexual queda pues un largo camino.