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PLAN DE ATENCIÓN A LOS BENEFICIARIOS DE PROTECCIÓN INTERNACIONAL

La llegada de siete personas eleva a 45 el número de refugiados acogidos por Castellón

Desde que se firmó el convenio con la UE en junio, la provincia atiende a 38 sirios. El delegado del Gobierno agradece la ayuda de las oenegés en la atención integral

 

El subdelegado, David Barelles, y el delegado, Moragues, en Cruz Roja. - MEDITERRÁNEO

CARMEN TOMÁS
25/02/2017

Castellón se consolida como tierra de acogida al atender en los últimos meses a 45 refugiados que huían del conflicto sirio. Un dato que se dio a conocer ayer coincidiendo con la visita del delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, a las nuevas instalaciones de Cruz Roja en Castellón, junto a la presidenta provincial, Omayra Serrano. Y es que a los 38 que habían llegado desde que se firmó el convenio con la UE para la acogida de refugiados ante la grave crisis humanitaria, en junio del 2016, se acaban de sumar otros siete, procedentes de Grecia que llegaron el jueves por la noche a Madrid. La provincia se consolida así como una de las más acogedoras de la Comunitat.

Moragues quiso agradecer ayer «a Cruz Roja, así como al resto de oenegés que colaboran con el Gobierno, el inmenso trabajo que desarrollan para ayudar a los refugiados a integrarse plenamente en la sociedad. Su colaboración y disposición es clave para afrontar este reto que tiene la Unión Europea», argumentó.

Los refugiados que llegan se alojan en centros o pisos de acogida del Ministerio de Empleo y Seguridad Social o de oenegés que, como Cruz Roja o Accem, garantizan alojamiento, manutención, asistencia jurídica y psicológica, atención social y asesoramiento durante su día a día.

ASISTENCIA // La asistencia es integral y se divide en tres fases orientadas hacia la adquisición gradual de autonomía en función del grado de independencia y ofrece desde el alojamiento y asistencia, hasta acompañamiento a centros escolares, sanitarios y sociales públicos; aprendizaje del idioma y habilidades sociales básicas, orientación e intermediación para la formación profesional y la reinserción laboral, actividades culturales y ayudas económicas. Los dispositivos de acogida están dotados con personal técnico especializado y ofrecen a los residentes alojamiento y la manutención, junto a actuaciones como intervención social, atención psicológica, formación ocupacional, clases de Castellano, informática básica, contextualización, interpretación y traducción y asesoramiento legal, que complementan el trabajo que se realiza en el centro.