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Pascual Font de Mora Chabrera HOMBRE DE EMPRESA Y DE FÚTBOL : Fue empresario y mítico presidente del Villarreal

 

Familiar Font de Mora con su esposa y su nieto Pascual. - Foto:MEDITERRÁNEO

Familiar Font de Mora con su esposa y su nieto Pascual.Familiar Font de Mora con su esposa y su nieto Pascual. 20/05/2006

NACIMIENTO VILA-REAL, 28 DE ABRIL DE 1929

FAMILIA BODA CON CARMEN GOZALBO MORENO EL 4 DE FEBRERO DE 1957. HIJOS, MARÍA JOSÉ Y JOAQUÍN

FALLECIMIENTO EL 4 DE ENERO DE 2005 EN VILA-REAL

AFICIÓN FUTBOLISTA, PRESIDENTE Y PROTECTOR DEL VILLARREAL

Lo del Villarreal es una página que tiene ya en nuestro tiempo posibilidades de tratamiento desde todos los ángulos del análisis. Es historia y también filosofía de vida, es evolución meteórica de un hecho deportivo. Con largas tertulias alrededor de las celebraciones festeras por San Pascual, en Vila-real, pero también en toda la provincia y diría que en la España del balón, lo recurrente es hablar de fútbol. Pero yo que voy a lo mío --que es todo y es algo-- en busca de fichas para mis seres humanos, se me planta en la hemeroteca una fotografía de nuestro periódico, referente al día 5 de marzo de 1998. En el centro está Pascual Font de Mora, al que se le tributa un homenaje en Castellón. En su entorno, el presidente de la Diputación, Carlos Fabra, y los alcaldes de Castellón y Vila-real, José Luis Gimeno y Manolo Vilanova, pero también Sánchez Peral y Miguel Montes, con los míticos Pepe Rey, Chencho, Eusebio, Carmen Calduch, hija del fundador del club. Veo igualmente a Manolo Colonques, claro, y a Llaneza, con Luiche y Mangriñán. Y Batiste Belaire, Planelles, Soria. Y toda la nómina de informadores deportivos de aquel tiempo, Pacopas y Arquimbau, con José Vicente Felip, Javier Navarro, Roger Lorgeroux, Lizarraga, Beltrán, Capdevila, Liberto y Josety, los hermanos Linares y de modo especial Troncho y Ximo Alcón, artífices del homenaje, con entrega de un noray de oro como símbolo del amarre a la tierra, al buen puerto.

Pero el homenaje lo echó en falta siempre Pascual, en su pueblo del alma, en Vila-real. Y es que todos los hechos y algunas personas tienen dos caras. A estas alturas ya nadie niega la dimensión humana extraordinaria de Pascual Font de Mora. Y me ayuda el poeta británico William Wordsworth con esta sentencia: "Aunque ya nada pueda devolvernos el tiempo de esplendor en la hierba, no debemos afligirnos, porque la belleza subsiste en el recuerdo".

La vida

Hijo del farmacéutico Joaquín Font de Mora Pobo y Conchita Chabrera López, nació en Vila-real el 28 de abril de 1929. Después vendría Ana.

En los finales de los años 40, tuve la primera noticia de Pascual. Yo era un imberbe mancebo de botica y tuve ocasión de coincidir muchas veces en el Centro Farmacéutico, en la calle de Alloza, con el pulcro y minucioso farmacéutico Font de Mora, de Vila-real. Y me llamaba la atención porque él, como buen "padre de futbolista", presumía de que a su hijo lo pretendía el Valencia pero que vendría a Castellón una temporada en calidad de cedido. Y todo era verdad, aunque tuvo que fichar después por una temporadita en la mili de Cartagena, donde no podía mostrar la magia de sus regates, su gran visión del juego, sus pases largos desde la posición del 10 de entonces, cuando se llamaba interior izquierdo.

Lo cierto es que la familia Font de Mora vivía en la calle Mayor, cerca de la plaza del colegio de la Consolación, a l´ombra del campanar. Después de las primeras letras, Pascual pasó a las escuelas del Cedre y el primer bachillerato libre en la academia asociada del Camí de l´Estació. Acabó sus estudios en las Escuelas Pías de Castellón, donde ya se doctoró en ser humano.

Y, desde el primer día, tuvo dos pasiones, el fútbol y su ciudad. Y participó en la fundación del Real Unión, con campo al final del Cedre. Al crearse el C.A. Foghethecaz --acrónimo de varios apellidos de futbolistas--, se llevaron a los mejores. Era el 1946 y aquello fue la raíz del gran árbol de hoy. Se unieron los dos equipos y nació el C.A.F. Villarreal que, con el tiempo, se convertiría en Villarreal C.F., como saben ahora en Europa y el mundo. Antes de la guerra ya apareció el campo del Madrigal, evolucionando poco a poco hasta la espectacularidad de hoy. Pascual lo vio crecer como futbolista y presidente benefactor.

Familia y trabajo

Terminó el fútbol activo y, a los 28 años, acudió por primera vez en socorro del Villarreal y aceptó el reto de ser presidente con varios ascensos. Sin la obligación de vestirse de corto, contrajo matrimonio el 4 de febrero de 1957 con su novia de siempre, Carmencita Gozalbo Moreno. Y participó en la creación de la industria Azulejera La Plana, con la fabricación y difusión de todos los productos Alaplana.

El matrimonio tuvo siempre una cordialísima relación con Lolita Gozalbo Barberá que, a su vez, contrajo matrimonio con Godo Arzo, también exfutbolista amarillo. Vivieron con alegría aquellos años de excursiones siguiendo al equipo, aunque en el coche de Godo siempre había una bolsa con botas para los dos y alguna vez tuvieron que volver al césped para ayudar al Villarreal también desde el terreno de juego. Yo recuerdo cuando venían al Hostal de la Llum o a Bohío para convivir en fiesta con otras gentes de la provincia. Pascual y Godo vivieron también la ilusión por el trabajo en la azulejera y otras industrias paralelas. Y ya el mundo les quedaba corto desde la promoción cerámica y su difusión.

Sus hijos, la farmacéutica María José y el químico Joaquín Font de Mora, casados con Javier Villar y Eva Segura, respectivamente, recuerdan con orgullo que Pascual amaba a Vila-real sobre todas las cosas, aunque la muerte de Carmencita en fatal accidente, en enero de 1994, le afectó demasiado. Ningún amanecer sería igual como los de antes. Ya nada puede devolvernos el tiempo de esplendor...