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movilizaciones en la provincia

Las protestas en la calle no decaen con 10 a la semana

En el 2016 se registraron en Castellón 450 manifestaciones, el grueso laborales

 

Un grupo de trabajadores del Hospital Provincial de Castellón, en una reciente protesta contra los recortes. - MANOLO NEBOT

ELENA AGUILAR
07/05/2017

Los trabajadores del Hospital Provincial de Castellón llevan semanas saliendo a la calle para denunciar un recorte en sus salarios. También han alzado la voz los taxistas, que denuncian la competencia desleal que, a su juicio, suponen las empresas de vehículos de alquiler con chófer. O los aficionados de CD Castellón, que se manifiestan en los alrededores del Castalia en protesta por la situación por la que atraviesa el club. Son tres ejemplos recientes, pero hay muchísimos más. Porque en la calle se sigue protestando. Y eso que los peores años de la crisis, cuando las manifestaciones alcanzaron cifras históricas, han pasado ya.

En la provincia, y durante el 2016, se comunicó a la Administración la convocatoria de 450 manifestaciones, casi nueve a la semana, y un 18% más que un año antes cuando fueron 380, según datos de la Subdelegación del Gobierno en Castellón. Este 2017 la tendencia parece ser otra ya que entre enero y abril se han registrado 109 concentraciones, 59 menos que durante el mismo periodo del año pasado.

Pero, ¿por qué se protesta? ¿qué motivos hay detrás de una pancarta reivindicativa? En Castellón, una de cada tres manifestaciones está relacionada directamente con cuestiones laborales. De hecho, el año pasado se registraron 145 concentraciones de trabajadores. Le sigue en importancia las acciones de condena a la violencia de género ( 26) y las relacionadas con el sector de la educación (16 en el último año).

Aunque la Constitución especifica que el derecho de manifestación no necesita autorización, la ley que regula el derecho, de 1983, sí recoge la comunicación a la Administración. En Castellón los convocantes deben comunicarlo a la Subdelegación del Gobierno que, tras recibir la solicitud, estudia si puede suponer riesgos para la seguridad de los ciudadanos o de los propios manifestantes. «En el caso de que así se considere por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, entonces, se proponen o se sugieren cambios de itinerario o de lugar», explican fuentes del departamento gubernamental que dirige David Barelles. Una manifestación solo se prohíbe si la motivación contraviene la ley, aunque en Castellón ni en el 2015, ni el 2016, ni en los primeros meses del 2017 se ha prohibido ninguna.

Pese a que en Castellón las cifras no decrecen (desde la Subdelegación se achaca a que cada vez se informa más), en el conjunto de España sí lo hacen. En el 2016 se inscribieron 33.069, una media de 90 al día. En el 2013, el año más agitado en lo que va de década, eran casi 51.000. A ello puede contribuir la paulatina recuperación económica y la disminución de las cifras del paro tras el terremoto desatado por la crisis.