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EDUCACIÓN

La UJI devuelve a la sociedad 3 euros por cada uno invertido por la Generalitat

El IVIE presenta en la UJI su cuarto informe sobre 'La contribución socioeconómica de los campus públicos valencianos'

 

Los cinco rectores, junto al president Puig, en la presentación del informe del IVIE en la UJI. - GABRIEL UTIEL

C. G.
01/07/2019

Las universidades públicas valencianas generan el 1,9% del PIB y el 2,3% del empleo de la Comunitat Valenciana, y devuelve a la sociedad 2,7 euros por cada euro que la administración destina a su
financiación. Los campus de la Jaume I de Castelló, València, Politècnica de València, Alicante y Miguel Hernández afrontan la digitalización con unas plantillas envejecidas en las que solo el 5,6% del profesorado es menor de 35 años y, además, reduce el riesgo de pobreza, pero no consigue igualar completamente las oportunidades, ya que solo el 12,9% de los hijos de familias de estratos sociales bajos cursa estudios universitarios. Por tanto, el sistema universitario público valenciano necesita más recursos financieros asignados en base a los resultados y un marco normativo externo más flexible para incentivar la productividad.
Las universidades públicas valencianas y su actividad asociada generan 2.090 millones de euros de renta en la Comunitat y 44.202 puestos de trabajo, lo que supone el 1,9% del PIB y el 2,3% del empleo valencianos, según revela el cuarto informe La contribución socioeconómica de las universidades públicas valencianas, elaborado por el equipo investigador del IVIE y presentado esta mañana en la sede de la Universitat Jaume I. Según el estudio, el sistema universitario público valenciano (SUPV) permite devolver a la sociedad, a través de la recaudación fiscal adicional generada por sus titulados, 2,7 euros por cada euro que las administraciones públicas invierten en su funcionamiento. Frente a los 770 millones anuales en transferencias corrientes públicas que recibe el SUPV, sus titulados aportan 2.088 millones de euros más en impuestos de los que hubieran generado si no tuvieran esos estudios universitarios, dado que tienen más empleo y obtienen mayores ingresos.

El estudio ha sido presentado por el director de Investigación del Ivie, Francisco Pérez, en un acto que ha contado con la participación del presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, y de las rectoras y rectores de las cinco universidades públicas de la Comunitat . Durante su intervención, la rectora de la Universitat Jaume I y presidenta de turno de la Conferencia de Rectoras y Rectores de las Universidades Públicas Valencianas (Crupv), Eva Alcón, ha reivindicado una estrategia valenciana de universidades que permita dotar al sistema de un marco financiero estable y suficiente como para acometer sus funciones de servicio público de formación e investigación superior.

Las cinco universidades que forman el SUVP concentraron el 85% de los estudiantes de grado, el 68% de los de máster, el 96% de la producción científica y el 100% de las patentes nacionales obtenidas por el total de universidades ubicadas en la región durante el curso 2017-2018. En conjunto, las cinco instituciones ofrecen 554 titulaciones y obtienen un rendimiento 8 puntos por encima de la media nacional, según los datos de U-Ranking . Estas cifras positivas se alcanzan pese al entorno económico menos favorable en el que se encuentran respecto a otras universidades españolas, ya que la Comunitat Valenciana se sitúa 12 puntos por debajo del promedio nacional en PIB per cápita y la productividad por ocupado es 4,5 puntos inferior.

Las universidades públicas valencianas se han visto afectadas por la profunda crisis padecida por  la economía española en la última década, que ha provocado la caída de los ingresos públicos y de los recursos del SUVP (en 2017 suponían el 91% de los que tenían en 2009). Durante el periodo de recesión también se bloqueó el proceso de rejuvenecimiento y desarrollo de la carrera de los investigadores y docentes, ya que se limitó la tasa de reposición de profesorado en plantilla, lo que obligó a recurrir más a la contratación de asociados. Estos ajustes incidieron en la capacidad de investigación e innovación de las universidades y en los ingresos destinados a las actividades de I+D+i, que se redujeron un tercio desde 2009.

COMPETENCIA DE LA PRIVADA //

Las dificultades para las universidades públicas valencianas también han llegado desde la competencia, tanto con la expansión de las instituciones privadas, que han pasado de formar al 8,6% del alumnado en 2007-2008 al 18,5% hoy en día, como por la mayor demanda de la formación no presencial y el aumento en la movilidad de los estudiantes que, en mayor medida, deciden formarse fuera de la Comunitat Valenciana.

El informe alerta, además, de los cambios en la composición de las demandas de estudios y, particularmente, la caída en un 33%, entre el curso 2000-2001 y el 2017-2018,  del número de estudiantes que se matriculan en un grado o máster en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), pese a la fuerte demanda del mercado de trabajo de estos titulados.

El retroceso en el número de estudiantes totales derivado fundamentalmente de causas demográficas -en el curso 2017-2018 había un 20% menos de estudiantes de grado de los que había en licenciaturas y diplomaturas en 2009/10- no puede ocultar el importante poder de atracción de alumnado de fuera de la Comunidad que han demostrado las universidades públicas valencianas. El 13% de los alumnos de grado y el 32% de los de máster procede de otros países u otras autonomías españolas.

CONTRIBUCIONES SOCIALES //

Junto a la contribución económica de las universidades públicas valencianas el informe presentado hoy estudia sus relevantes aportaciones a la sociedad y al bienestar de las personas. En primer lugar, la universidad favorece la movilidad social ascendente, gracias a las mejores oportunidades laborales que tienen los titulados, y reduce el riesgo de pobreza, que en el caso de los titulados en educación superior es del 14,8% mientras que para las personas con educación primaria se eleva al 44,5%.

Sin embargo, las universidades no consiguen igualar completamente las oportunidades de acceso de los jóvenes a la educación superior, ya que solo un 12,9% de los hijos de familias de estratos sociales bajos cursa estudios universitarios frente al 44,7% en el caso de las familias de grupos sociales altos.

La universidad también contribuye a reducir las desigualdades de género, aunque no las elimina. Las diferencias salariales entre hombres y mujeres son menores entre las personas con estudios universitarios que para la media de ocupados. Aun así, los salarios medios de mujeres universitarias son un 95,2% de los de los hombres con titulación superior.

Por último, el estudio destaca los efectos positivos de la universidad en la participación social, la conciencia medioambiental y la salud de las personas que cuentan con titulación universitaria. El 42% de los poseedores de estudios superiores se interesan mucho por el medioambiente, frente al 26% de los que no tienen esos estudios. Además, tienen mayor esperanza de vida y presentan un mejor estado de salud física y mental, tanto objetiva como auto-percibida o subjetiva, como consecuencia de los trabajos que desempeñan y de sus estilos de vida más saludables.

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1 Comentario
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Por amonra51 19:05 - 01.07.2019

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Enhorabuena a la UJI