La provincia de Castellón y la Comunitat Valenciana siguen una semana más en Fase 2 dentro de la desescalada por la pandemia del coronavirus. En esta situación son ya muchos los negocios que han podido abrir sus puertas, la mayoría de ellos con restricciones, pero las academias de baile siguen cerradas a cal y canto y el sector de la danza ha decidido organizarse, pues aseguran que desde las instituciones no se proponen medidas concretas para este sector, lo que aboca a las academias de baile a una profunda crisis por la inseguridad de las condiciones de reapertura de sus instalaciones.

Cuando se van a cumplir tres meses de tener que cerrar sus negocios por el coronavirus, profesionales y educadores denuncian encontrarse “en un limbo legal”, según Pablo Teijeiro, del PYC Dance Escuela Baile Castellón, pues “ningún epígrafe nos incluye en las medidas de ayuda ni en las pautas a seguir en la desescalada para su reapertura”. En la misma línea que Teijeiro se muestra Jordi García Ferre, presidente de la Asociación Empresarial de Academias de Baile de la Comunitat Valenciana (AEMAB CV): “Las especificidades de la danza hacen que el sector requiera de un plan específico que permita su reactivación con medidas claras para todas las empresas”.

Tal como indica Jordi García, la danza demanda medidas que permitan la reapertura de los centros formativos, tanto de enseñanza reglada como de enseñanza no reglada, en condiciones adecuadas de higiene y seguridad, a la vez que se observan esas especificidades y se plantean medidas que permitan el desarrollo de todas las disciplinas que se imparten en estos centros, incluyendo aquellas que requieren de contacto físico.

La carencia de medidas concretas pone en peligro la continuidad de muchas empresas del sector que se han visto obligado a hacer un cese total de la actividad a causa de la crisis sanitaria del COVID-19. Ante esta situación el sector de la danza se pone en marcha para luchar por sus empresas, por sus profesionales y por sus alumnos haciendo una defensa de los beneficios que aporta a nivel económico, social, en el campo de la salud y bienestar y en el ámbito de la cultura y el ocio, aspectos en los que detectan una importante falta de reconocimiento.

“En estos centros trabajan equipos profesionales muy formados en sus disciplinas cuyo empleo peligra. En estos centros formamos a los bailarines, artistas y al profesorado del futuro y nuestras actividades son una fuente de salud y bienestar para numerosas personas que a través de la danza mantienen en forma su cuerpo y su mente a la vez que tienen un espacio donde establecer relaciones sociales sanas y emocionalmente positivas”, alertan tanto Teijeiro como el presidente de AEMAB.

AEMAB CV, la Asociación Empresarial de Academias de Baile de la Comunidad Valenciana, nace con el fin de aunar los esfuerzos de las empresas dedicadas a la formación en el ámbito de la danza. Las once academias que inicialmente han formado la asociación han desarrollado un protocolo conjunto en el cual plantean una serie de medidas que cumplen con los requisitos legales de distanciamiento social, higiene y seguridad, y que a su vez permiten, de manera progresiva y atendiendo a las diferentes fases de la desescalada, retomar la actividad de sus centros haciendo viable la continuidad de estas empresas.

“Dado que una vez se finalice el estado de alarma, las competencias en sanidad volverán a los gobiernos autonómicos, tiene sentido que el movimiento asociativo sea de carácter regional”, subraya el presidente de AEMAB CV. Por ello, la asociación ya tiene varias vías abiertas de comunicación con el Gobierno de España y con la Generalitat y además están participando en foros de profesionales a nivel nacional. Su iniciativa ha sido de las primeras a nivel nacional y se está tomando su modelo de asociación y utilizando el protocolo que han elaborado en otras regiones de España.

“Lo que se pide a la administración son medidas concretas teniendo en cuenta al sector de la danza, escuchando sus ideas y aportaciones y creando planes que tomen en cuenta sus características y peculiaridades -explica el portavoz de AEMAB CV. En definitiva, queremos que se nos trate como a otros sectores que, por considerarse estratégicos, tienen atención política y participación en la elaboración del marco legal que los rige”.