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la primera mujer en ostentar el cargo es la mantenedora

Una gala conmemorará los 50 años de reinas de las fiestas

El encuentro de las representantes tendrá lugar el día 14 en el parque de Artillería

 

La primera reina de las fiestas muestra la banda que llevó en el 1968. - ROIG

B. ROIG
07/09/2017

El programa de actos de este año preserva su esquema habitual, aunque hay un evento especial, que ha levantado una gran expectación. El día 14, el parque de Artillería será el escenario del reencuentro de casi todas las mujeres que han tenido el honor de ser reinas de las fiestas de Peñíscola. En 1968 se incorporó esta figura a las celebraciones, y justo en el 2017, con Alejandra Martín, se ha completado la lista de las primeras 50 que han ostentado estas responsabilidades.

Todas las participantes en esta noche excepcional desfilarán y volverán a subir al escenario, para rememorar el año en el que ocuparon esta representación. La velada arrancará a las 21.00 horas, y a su finalización habrá un baile de gala en la carpa instalada en el puerto, en la que todas ellas contarán con la compañía de sus familiares y amigos.

RECUERDOS / Con motivo de esta efeméride, la mantenedora del acto de proclamación de hoy será Rafaela Biosca Vinaixa, la pionera en asumir este cargo. Ella misma recuerda la experiencia como «algo novedoso, aunque para mí y las damas que estuvieron conmigo, aquello fue un camino a lo desconocido», ya que no existían precedentes de algo parecido en la localidad. «La propuesta vino del entonces alcalde, Manuel Arnau, y se preparó unos pocos días antes de que comenzaran los eventos de ese año, sin apenas tener tiempo de hacer los preparativos», afirma.

De hecho, la proclamación se hizo en el edificio del Ayuntamiento, en una sala de reducidas dimensiones, a diferencia de la solemnidad que rodea, cada 7 se septiembre, el relevo de la máxima representante. Otro aspecto que destaca Biosca era el papel que ocupaba la mujer en la sociedad de aquella época: «Vivíamos en un mundo de hombres, y en fiestas no había mujeres que fueran concejalas, ni tocaban en la banda de música, y apenas participaban en las procesiones; nosotras empezamos a cambiar esta situación, al ocupar un espacio destacado en el protocolo».

Lo que no ha variado es la emoción que se experimenta en los días grandes de la patrona, con las actuaciones de los dansants, o el peso de los actos taurinos, en la misma plaza que ahora. Cada una de las 50 reinas es reflejo de la evolución de las costumbres aplicadas a las celebraciones.