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LOS TRABAJOS ENCARAN SU RECTA FINAL

La plaza de acceso a la Vila de Almassora se denominará la Molineta como guiño al agricultor

El recinto tomará el nombre de la partida de la huerta cercana al casco histórico

 

La alcaldesa de Almassora y la edila de Patrimonio visitaron las obras para comprobar el avance de los trabajos. - MEDITERRÁNEO

R. D.
18/09/2019

El Ayuntamiento de Almassora denominará plaza de la Molineta a la entrada a la Vila desde la avenida de Burriana. El recinto, en obras gracias a la subvención concedida por la Diputación Provincial de Castellón dentro del concurso Som Ceràmica, recuperará el nombre tradicional de la partida de huertos que daba acceso al casco histórico, como un guiño a los agricultores. De hecho, la decisión viene motivada por el recuerdo al patrimonio hidráulico y a la agricultura local.
La alcaldesa, Merche Galí; y la edila del área, Carmina Martinavarro, visitaron ayer las obras para comprobar el avance de los trabajos, que encaran su recta final. El centro de la plaza está ocupado por un mirador que da nombre al proyecto, Una ventana a la huerta. En su honor, la plaza tomará la toponimia tradicional de la zona donde figura el molino La Molineta, la edificación que conserva la maquinaria original.
«Pensamos que este recuerdo a nuestro pasado, estrechamente vinculado al campo, al esfuerzo de la agricultura y de la huerta local, sería un buen punto de partida para adecuar instalaciones y recintos actuales como esta plaza sin perder de vista los orígenes de nuestra tierra», según Martinavarro.

Las obras ya dejan a la vista un mirador de grandes dimensiones en el centro de la plaza, que respeta la acequia antigua a la entrada a la Vila y suma iluminación y pavimento de cerámica fabricado en Almassora.
El proyecto ganador de Som Ceràmica se convierte en mirador hacia la huerta con un vallado de medio altura por el que se divisan los campos más próximos. La vegetación convivirá con el resto de mobiliario urbano y elementos arquitectónicos que combinan materiales como las resinas, el pavimento porcelánico, el hormigón y la arena.
La remodelación está valorada en 135.000 euros y afecta a una superficie aproximada de 1.900 m2, que ha permitido derribar el muro existente, aplanar la tierra e incluir también un mirador, además de un reloj solar.