Los observadores de aves que visitan regularmente las lagunas artificiales de Almassora (Castellón), ubicadas en el margen izquierdo del río Mijares, dentro del Paisaje protegido de la desembocadura, acaban de informar sobre el avistamiento de un porrón pardo (Aythya nyroca).

Se trata de una especie de pato muy poco habitual no sólo en el entorno de la desembocadura del Mijares sino también en el resto de humedales españoles. De hecho es una especie de anátida catalogada en peligro de extinción. Se trata de un único individuo hembra que se ha dejado observar en una de las 3 lagunas artificiales. «Hice mi recorrido habitual que es subir a la torre mirador para observar todas las lagunas, principalmente la del medio y la del sur. En la laguna del medio vi tres zampullines comunes (Tachybaptus ruficollis) y de repente me sorprendió el avistamiento de un porrón pardo adulto hembra», detalló Jordi Miralles, observador de aves.

No es la primera vez que se observa esta rareza en el Paisaje protegido de la desembocadura del Mijares. En septiembre del año 2012 el ornitólogo del Grup Au, Miquel Barberà, divisó un individuo durante 6 días seguidos en las lagunas. Dos años más tarde, en el mes de octubre, volvió a ver la especie en la desembocadura del río.

Las lagunas artificiales de Almassora se construyeron entre los años 2007 y 2009 por la Confederación Hidrográfica del Júcar y la Conselleria de Medi Ambient de la Generalitat Valenciana. El objetivo fue desarrollar un proyecto de mejora y uso público de la zona húmeda de la desembocadura del Mijares. Entre otras actuaciones se construyeron tres lagunas artificiales, se señalizaron diferentes itinerarios, se instalaron varios observatorios de aves y una zona recreativa. Lo más curioso y desconocido es que las lagunas se abastecen, por gravedad, de agua de la depuradora de Almassora. Las balsas tienen diferentes profundidades y dos de ellas albergan islas interiores para que aumente la diversidad de hábitats.

Ocho años después las lagunas se han convertido en un espacio repleto de vegetación y con la calidad de recibir visitantes tan ilustres como el porrón pardo. «Esta cita del porrón pardo le otorga un extraordinario valor a las lagunas de Almassora. Este espacio está haciendo un gran papel a la hora de acoger aves, algunas en peligro de extinción y muchas otras comunes. Aquí se alimentan, se alojan y descansan las que viven todo el año y las que se encuentran de paso como puede ser el ejemplo del porrónpardo», explicó finalmente Miralles. Este mismo observador vio hace unos meses otra rareza como es el caso de un polluela bastarda (Porzana parva), un ave rara y difícil de observar en España.

En peligro crítico de extinción

Según la Sociedad Española de Ornitología, SEO Bird-life, este pato se puede considerar casi extinguido en el territorio, por lo tanto su conservación en España depende de la situación en otros países del entorno europeo donde existen poblaciones más estables pero también en declive, consecuencia principalmente por la pérdida de hábitat.

En España el principal problema de su disminución ha sido la transformación, hace unos 50 años, de una gran cantidad de lagunas y humedales. Otro problema también ha sido la caza, ya que muchos cazadores son incapaces de diferenciar esta especie de otras, sobre todo en momentos de escasa luminosidad. Asimismo la intoxicación por plumbismo también ha diezmado sus poblaciones. El porrón pardo es un pato buceador que se alimenta principalmente de vegetales y semillas que encuentra sumergidos. La gran densidad de perdigones de plomo que hay en el sedimento de muchas lagunas y humedales ha provocado incidentes por intoxicación. El Libro Rojo de las Aves de España cataloga al porrón pardo como "en peligro crítico" y así mismo el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas le otorga la triste categoría de "en peligro extinción".