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LA VALL DUIXÓ PLENO EXTRAORDINARIO

Visto bueno al primer trámite para rehacer las rotondas del Carmaday

La alcaldesa acusa a Bonig y Clavell de «obviar» información fundamental. El Ayuntamiento aprueba la cesión de los terrenos expropiados el año 2009

 

Visto bueno al primer trámite para rehacer las rotondas del Carmaday -

MÒNICA MIRA
14/07/2017

El Ayuntamiento de la Vall d’Uixó dio ayer el primer paso para lograr que se replanteen las obras de urbanización del barrio Carmaday. Busca así una salida radical a la polémica generada por la construcción de unas rotondas muy criticadas por los vecinos. Y propone a la Generalitat que elimine la primera fase de un proyecto ejecutado para volver a realizarlo en otro lugar.

La decisión del equipo de gobierno se hizo efectiva en un pleno extraordinario en el que, tal y como concretó la alcaldesa, Tania Baños, se dio el visto bueno a la cesión a la Conselleria Vivienda, Obras Públicas y Ordenación del Territorio de unos terrenos cuya expropiación, finalmente, se ha confirmado «para que se haga en ellos lo que esté previsto».

INVESTIGACIÓN

Que un Ayuntamiento pida al Gobierno autonómico deshacer una obra para volverla a ejecutar no es algo habitual. En este caso, es consecuencia de un proceso sobre el que el actual ejecutivo local tiene «series sospechas» vinculadas, entre otras cosas, con la decisión de los responsables municipales en los dos mandatos anteriores de «obviar» información legal vinculante sobre una tramitación administrativa que llegó incluso a los tribunales. En ella, participaron «tanto el portavoz del PP, Óscar Clavell, como la exalcaldesa y exconsellera Isabel Bonig», indicaron desde el consistorio.

Baños repasó ayer un caso que se remonta al 2009, cuando «con Bonig como alcaldesa y Clavell como concejal de Urbanismo, expropiaron y pagaron esa parcela para construir una rotonda».

Como confirmó el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), la propietaria recibió los casi 100.000 euros con los que una sentencia valoró el solar. Sin embargo, «no se inscribió en el Registro de la Propiedad a nombre del Ayuntamiento». Pero además, en el 2013, siendo alcalde Clavell, el edil de Urbanismo firmó un informe de la arquitecta municipal en el que notificaban a la Conselleria que el espacio en el que iba la citada glorieta era privado.

La alcaldesa denunció que ni Bonig ni Clavell hicieron mención al proceso de expropiación en el que ambos participaron, «algo que no se puede olvidar».