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OPINIÓN A LA CONTRA

Recuerdos del Camí del Serradal

 

Recuerdos del Camí del Serradal -

ANTONIO
GASCÓ

26/07/2016

Siempre que enfilo el Camí del Serradal tengo dos recuerdos especialmente entrañables. Esta carretera atravesaba de norte a sur el área del Quadro (que comprendía el terreno entre las acequias de Antrilles y La Ratlla), teniendo como linderos eras y alquerías arroceras, entre ellas la de mi buen amigo Miguel Blasco Gargallo, en la que de joven tanto disfruté de las excelentes caragolades que su mujer, María, nos preparaba a los amigos de su primogénito. El panorama de este terreno, que el autor de estos textos conoció, aún resulta no poco evocador como un idealizado paisaje del recuerdo pairal del Castellón agrario arrocero.

Pues bien, el cultivo de esta gramínea en el Quadro castellonense provocaba auténticas epidemias entre los cultivadores. La investigación sobre esta dolencia, conocida como la Leptospirosis, del ilustre doctor Vicente Altava, con cuya amistad tuve el honor de honrarme, llevó a su erradicación por medio de una vacuna.

En el entonces único centro hospitalario de la provincia, Altava tuvo a su alrededor muchos colegas y discípulos con quienes creó el Centro de Estudios Médicos. Entre ellos recuerdo al patólogo Ramón Royo, al analista Ignacio Villalonga, al cardiólogo Enrique Tejedo, al internista Ginés Jovaní, al alergólogo Martínez Urrea y de entre todos ellos, tal vez los únicos vivos, con quienes mantengo familiares relaciones como con los anteriores, al reumatólogo Vicente Muriach y al cardiólogo Vicente Bellido. Médicos de importante ejecutoria en nuestras tierras, que tuvieron la suerte de ampliar su formación bajo el concienzudo y sabio magisterio del Dr. Altava. H