Hace muchos meses que los ciudadanos y las ciudadanas de Castellón tendríamos que estar disfrutando del AVE. Primero, se nos prometió el oro y el moro, ahora nos toca conformarnos con el chocolate del loro. El AVE no llega. Parece que los maquinistas del tren de pruebas, ese pepino de alta velocidad oportunamente pintado de verde, tienen serias dudas sobre qué velocidades se pueden alcanzar circulando sobre el famoso tercer hilo. Un proyecto de vía tan novedoso que nadie parece querer estrenarlo. Miedo me da.

Hace unos días, viajé a Madrid en el actual Alaris. Una porquería de tren, desvencijado, viejo, en el que el respaldo de mi asiento estaba roto, la mitad de los inodoros no funcionaban y los tiempos de espera en Valencia tanto a la ida como a la vuelta resultaron ridículos. Hora y media larga de València a Madrid, y otra hora y media larga para hacer el trayecto entre las capitales de la Plana y el Turia. ¡Ridículo!

El MINISTERIO de Fomento debe ponerse las pilas e inaugurar el AVE en Castellón ya. Pero ya de ya. No mañana, ni pasado, ni el mes que viene. Esta situación de tensa espera es un absoluto despropósito. El Gobierno del PP debe actuar con resolución o en esta tierra no podremos tomarlo en serio jamás. Demasiadas promesas incumplidas. Demasiados retrasos. Demasiado de todo.

*Escritor