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COPA DEL REY

Asensio resuelve el trámite (6-1)

El Madrid le gana al Melilla sin brillantez y con protagonismo de la nueva segunda unidad de Solari

 

Asensio (d) celebrando uno de sus goles ante el Melilla. - EFE

ALEJANDRO GARCÍA
06/12/2018

Marco Asensio es, junto a Isco Alarcón, el gran damnificado desde la llegada de Solari. La titularidad en Copa de los dos (con Lucas Vázquez y Ceballos en el banquillo) termina de revelar su condición de suplentes en el once ideal del entrenador argentino. Y su partido, pese a los goles, no les promociona dentro de los roles de la plantilla. El mallorquín marcó los dos primeros y asistió en el tercero, el malagueño hizo el cuarto con un maravilloso disparo y el sexto, en la recta final, pero ninguno tiró la puerta abajo ni le exigió a Solari, con su juego, un puesto de titular.

Entre el 0-4 de la ida y las rotaciones, también las del Melilla, el partido salió bonito, con alternativas, intención ofensiva y ocasiones, de los dos equipos, al menos hasta poco después de la media hora de juego, cuando tres goles blancos sentenciaron el partido. Los ataques ganaron a las defensas y, entre la mediocridad en la definición, emergió Asensio para solucionar un trámite que tuvo más goles que brillantez.

Isco no mostró nada diferente a lo que ha definido su juego histórico en el Madrid: impresionantes gestos de calidad y poca producción real. Con un disparo magnífico, que revela su calidad, el malagueño hizo el cuarto gol y levantó los cánticos de un Bernabéu de Copa, con muchos niños y una nutrida representación de los Ultra Sur, en la grada de tribuna.

EL DESCARO DEL MELILLA

El Melilla había salido al Bernabéu descarado y sin complejos, se impuso en la circulación de balón y, sobre todo en el primer tramo de partido, generó ocasiones y puso en muchos problemas al Madrid en la salida desde atrás.

El Madrid encontró sus oportunidades a la carrera y resolvió por medio de Asensio, bigoleador y asistente antes del descanso. El atacante hizo lo que se espera de él, lo que ha demostrado que puede hacer, pero lo que llevaba mucho tiempo sin hacer: desbordar por la banda y finalizar. Así llegó el primero, el que desatascó al Madrid y el que hundió al Melilla, con una jugada individual, rápida y vertical que terminó en la escuadra de Pedro Luis.

LA CANDIDEZ DE VINICIUS

Vinicius puso todo su ahínco en buscar el aplauso de la grada, pero entre bicicletas, elásticas y algún regate del que ni él debe saber el nombre, reveló una excesiva candidez en los metros finales. Aunque con desborde y verticalidad, le costó demasiado encontrar el camino a la portería rival, lo hizo casi al final, un par de minutos antes de irse al banquillo, y lo hizo a trompicones, como su partido, para conseguir el quinto gol local.

Antes, el brasileño había fabricado el segundo, con un buen desborde por banda y un centro raso, sin dirección clara, que llegó suave a los pies de Asensio, que definió con tranquilidad. El remate para el Melilla no se hizo esperar y el central del filial Javi Sánchez puso el 3-0 con un toque suave a un centro de Asensio.

En los diez últimos minutos, el Melilla consiguió el gol que había merecido en la eliminatoria. Yacine de penalti, con un tiro cargado de rabia, puso el tanto en el marcador melillense.

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