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Deportes

 

Froome, más amarillo, está en otra dimensión

Quintana, perjudicado por las rachas de viento, cede tres minutos

 

Chris Froome quedó segundo en la contrarreloj de la 13ª etapa. - AP / PETER DEJONG

SERGI LÓPEZ-EGEA
16/07/2016

No estuvo mal, pero tampoco bien. Y para ganar el Tour de Francia, al menos para intentarlo, ya que correrlo en otra dimensión, solo lo está haciendo hasta ahora Chris Froome, por supuesto, en la contrarreloj de la Ardèche, el mejor de los favoritos... más amarillo todavía.

Quien no estuvo ni bien, ni mal, fue Nairo Quintana, perjudicado en la fase inicial de la contrarreloj, lugar en el que el viento soplaba con violencia, como un azote, por sus apenas 55 kilos de peso. Imanol Erviti, el primero de los Movistar que franqueó la contrarreloj y luchó contra el aire.

Ciertamente había dudas en el autobús del Movistar, dudas de Unzué, a quien no le gustó nada lo que prácticamente era una tempestad en forma de aire, ni tampoco a José Luis Arrieta, el técnico que acompañó al corredor colombiano en el coche del conjunto de Telefónica. “Empecé muy mal porque el aire casi me tumbaba, pero luego las piernas me respondieron muy bien y acabé bastante fuerte”. Y fue verdad la confesión de Nairo Quintana, porque en la última fase anduvo de forma correcta, aunque perdió dos minutos más con Chris Froome para situarse a tres del corredor británico, la misma situación vivida hace un año.

IGUAL QUE HACE UN AÑO // En el 2015, el líder del Movistar llegó a la fase final de cumbres con tres minutos perdidos con Froome, quien tradicionalmente sufre bastante en la tercera semana. Sin embargo, a Nairo Quintana le faltó territorio para llegar más allá de la segunda plaza.

Froome, en cambio, aguantó lo que le pusieran encima para evidenciar que disputa el Tour en una dimensión superior a los demás. No solo habrá que ser bueno para derrotarlo a partir del domingo, sino que habrá que tumbar primero a sus ayudantes del Sky, porque con el ritmo infernal que pusieron en los Pirineos y en el Ventoux cualquier movimiento es una llamada al fracaso, tal como le ocurrió a Quintana.

La carrera se tomará este sábado un respiro por los alrededores de Lyon. Y lo hará tras una exhibición de Tom Dumoulin en la prueba de contrarreloj. H