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Deportes

 

CICLISMO

Quintana salva una caída y recupera moral en el Giro ante la llegada de los Dolomitas

Jungels gana al esprint por delante del líder del Movistar en una accidentada caída por los territorios de Lombardía

 

Bob Jungels se impone al esprint por delante de Nairo Quintana. - LUK BENIES

SERGI LÓPEZ-EGEA
21/05/2017

Todo parecía anunciado en la etapa de este domingo, salvo las caídas. En un territorio propio y común del Giro de Lombardia, la gran carrera italiana que cierra el calendario europeo cada año, con llegada siempre a la ciudad de Bérgamo, un precioso monumento cargado de historia a poco más de 50 kilómetros de Milán, se esperaba el ataque, y si era en un descenso mejor, de Vincenzo Nibali. Se creía, como así fue, que los líderes de la general, con Tom Dumoulin a la cabeza, se jugarían la victoria, entre pequeñas cimas lombardas y ya casi con los Dolomitas en el horizonte.

Y la verdad es que este guion se cumplió en parte porque, aunque tarde y ya con poco terreno para marcar diferencias, atacó Nibali, en una jornada que al final concedió una pequeña dosis de optimismo para Quintana tras la decepción que le supuso perder segundos en lo que se podría decir, utilizando términos futbolísticos, su terreno de juego, en Oropa. Por eso, casi sin esperárselo, Quintana se vio impulsado en el esprint final entre 12 corredores que resolvió la 15ª etapa del Giro del centenario. Y sin proponérselo inicialmente el líder del Movistar cruzó la línea de meta en segunda posición por delante de Thibaut Pinot y por detrás de Bob Jungels, muy activo en los kilómetros finales, y que recompensó a Luxemburgo con la primera victoria en el Giro tras 56 años. El histórico Charly Gaul fue el último luxemburgués en conseguirlo y el único compatriota de Jungels que ha ganado el Giro, en dos ocasiones, en los años 1956 y 1959. 

SEIS SEGUNDOS MENOS

Quintana recortó seis segundos a Dumoulin por la bonificación asociada al segundo puesto en la etapa, posiblemente un tiempo insignificante pensando en la victoria final pero que llegó en un día en el que el colombiano se fue al suelo, sin consecuencias, en un descenso, en una curva, en una etapa en la que seguramente había que estar más pendiente de las bajadas que del llano... y de las señales de tráfico. En una de ellas se empotró el ciclista de Estonia y líder del Astana, Tanel Jangers, que iba séptimo en la general y quien se rompió el codo en el accidente. Ahora toca el descanso de este lunes y pensar en la etapa reina del martes con el Mortirolo y el Stelvio por el camino.