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Deportes

 

diez maratones en diez días

El reto extremo y solidario del castellonense Rubén Martínez

Cruzó a pie los Pirineos con el objetivo de recaudar fondos para una protectora de animales

 

El reto extremo y solidario del castellonense Rubén Martínez -

ENRIQUE BALLESTER
08/07/2019

Diez días, uno tras otro, y diez maratones, también uno tras otro. El castellonense Rubén Martínez cruzó los Pirineos encadenando sin descanso diez maratones: desde el refugio montañero de Conangles en Aigüestortes hasta el Cap de Creus en el mar Mediterráneo. Del frío y la nieve al sol y el salitre, ola de calor incluida. Una gesta de 104 horas en ruta y 432 kilómetros acumulados con el objetivo de recaudar fondos para Santuario Vegan, una protectora de animales.

Rubén empezó a salir a correr «para dejar de fumar», en 2008. De alguna manera sustituyó una adicción por otra. Para preparar este reto corrió en 2019 el Maratón de Tarragona, la Mitja Marató de Barcelona, el Marató de Barcelona, la Mitja Marató de Sant Cugat, el Marató del Montsec, la Mitja Marató de Montserrat y el Ultra Trail Els Bastions. Casi nada. Rubén, afincado en Barcelona, ha completado en los últimos años más de una decena de triatlones y carreras extremas, entre ellas tres Penyagolosa Trails MIM, y otros seis maratones canónicos, entre ellos el de Castelló.

Toda esa experiencia y preparación le sirvieron para aguantar el lógico desgaste que produjo en su cuerpo la maratoniana paliza. «Durante los diez días mi cabeza ha sido una montaña rusa de estados de ánimo y pensamientos», explica. En solitario y sin asistencia externa, a Rubén «solo» le «preocupaba no tener lesiones». El cuerpo se le quejó, pero aguantó. El primer día soportó la lluvia. El segundo le empezó a doler una rodilla. En el sexto la cojera adquirió un nuevo matiz con los problemas en el tendón de Aquiles. A partir del séptimo se impuso un sol rotundo. «Ya tenía pies de elefante», hinchados, apunta Rubén. «En las últimas tres etapas sufrí mucho», cuenta, «con poca sombra y poca agua, y cuando cogía agua de río, cascada o fuente, se calentaba al momento. Solo cuando llegué al final, al cap de Creus, me dije ¡ahora sí!».

El reto está dedicado a la memoria de Bat, un perro que Rubén había adoptado junto a su pareja y que falleció por enfermedad. El dinero recaudado se donará a Santuario Vegan, una organización de rescate y defensa de animales. Todavía está abierto el micromecenazgo y están disponibles camisetas conmemorativas.

El corredor castellonense está explorando la fuerza del deporte como motor solidario. En septiembre viajará al maratón de Berlín. Consiguió el dorsal recaudando fondos para una fundación británica que investiga el cáncer de próstata.