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Deportes

 

ciclismo 3 tour de francia (8ª ETAPA)

El Tour vuela bajo el cerrojo del equipo Sky

La ronda se prepara para vivir una etapa reina

 

SERGI LÓPEZ-EGEA
09/07/2017

Llegó Alberto Contador, montaña no puntuable de la estación de Les Rousses, al exterior del autocar del conjunto Trek y allí se encontró con Zubeldia. El madrileño se había entretenido unos minutos atendiendo a la prensa, mientras su veterano compañero vasco ya había iniciado la recuperación pedaleando sobre el rodillo, tras quitarle la rueda trasera a la bici que han utilizado en competición.

Cuando un ciclista como Contador se coloca en las primeras plazas del grupo no se mira para atrás. Solo hacia delante. Solo a las bicis del Sky; una (Chris Froome), dos (Sergio Henao), tres (Mikel Nieve), cuatro (Mikel Landa) y hasta cinco (Geraint Thomas). Tal cual el centurión romano rodeado de sus legionarios a la conquista de las Galias. Así circula Froome con su jersey amarillo por las carreteras de Francia, mentalizado para ganar su cuarta ronda francesa.

Alberto Contador, al igual que Nairo Quintana, Fabio Aru, Richie Porte o Romain Bardet, solo tenía ojos para vigilar de cerca a los Sky y para desgastarse, al igual que ellos, en una jornada tremenda, en la que se impuso de forma más que heroica el prometedor corredor francés de 24 años, Lilian Calmajane.

El Sky volvió a demostrar que es el mejor y con diferencia. Cuenta con Froome, que este año, aparte de llegar de amarillo a los Campos Elíseos, también quiere hacerlo con el maillot del campeón, a la plaza de la Cibeles de Madrid, en la Vuelta. Tiene hambre de gloria y todos los boletos para triunfar en París. Y así quedó constancia en la primera de las dos etapas por la cordillera del Jura, unos montes que no gozan de tanta fama como los Alpes, pero con paisajes igual o más bellos y ascensiones más cortas pero absolutamente duras.

Hoy se disputará lo que Froome define como «una jornada clave para la clasificación». Y así debe ser con 41 kilómetros de ascensión repartidos en siete puertos, con hasta tres de categoría especial. Tan importante es la etapa que muchos la califican como la reina de este Tour, si bien sería más apropiado considerarla como la etapa trampa.