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Deportes

 

FÚTBOL 3 OPERACIÓN SOULE

Villar paga la fianza y queda en libertad

El expresidente de la RFEF, su hijo Gorka y Padrón salen de la cárcel tras abonar las cantidades establecidas por el juez Pedraz

 

Ángel María Villar, ayer, a su salida de la cárcel de Soto del Real. - EFE / KIKO HUESCA

ANTONIO MERINO
02/08/2017

Un día después de conocerse el auto del juez Pedraz por el que decretaba fianza para Ángel María Villar, su hijo Gorka y Juan Padrón, el inhabilitado presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF) abonó los 300.000 euros en metálico que solicitaba el magistrado para concederle la libertad. Tanto el dirigente como su hijo, que pagó 150.000, salieron ayer de la cárcel de Soto del Real. También pagó Padrón, que tenía la misma fianza que el presidente. Nada indica que Villar tenga pensado dimitir de su cargo, aunque tampoco lo puede ejercer.

Han pasado 13 días desde que el juez envió a la cárcel al directivo tras acusarle de corrupción entre particulares, alzamiento de bienes y apropiación indebida. Le acompañaron su hijo Gorka, el vicepresidente Padrón y el secretario de la federación tinerfeña, Ramón Hernández, que pagó una fianza de 100.000 euros para quedar en libertad.

Ahora, después de que el juez decretara esas fianzas tras considerar que no existe riesgo de fuga, una vez que se han practicado las pertinentes diligencias, Villar se ve libre. Su puesta en libertad se hizo esperar hasta bien entrada la tarde. Antes de subirse al coche, el presidente quiso agradecer el apoyo que ha tenido durante todo este proceso. «Gracias a todos los que me han apoyado en privado y públicamente. También a los presos del módulo 1 por cómo me han tratado. Espero que les vaya bien. Les deseo mucha suerte en sus litigios y espero verles en la calle», afirmó.

Tras la puesta en libertad de Villar y su hijo, ambos deberán comparecer semanalmente en el juzgado más próximo a su domicilio, así como entregar el pasaporte y estar localizables en un número de móvil.

A partir de ahora, Villar tiene en su mano la posibilidad de dimitir, lo que casi nadie espera a no ser que haya cambiado de opinión en la cárcel. No es presidente tras la suspensión cautelar que acordó el Consejo Superior de Deportes (CSD). El Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), que ya abrió un expediente al presidente de la federación, no puede inhabilitarle hasta que termine el proceso judicial abierto.

moción de censura / La otra opción sería promover una moción de censura, para lo que se necesita el apoyo de un tercio de la asamblea, que sigue ampliamente dominada por él, que lleva 29 años al frente de la RFEF. El otro requisito hace aún más complicada la puesta en escena de esa moción, ya que se necesita que pasen seis meses desde las últimas elecciones, comicios que se celebraron el pasado 22 de mayo.