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CONSECUENCIAS DEL 'BREXIT'

España teme por el turismo británico a medio plazo

La mayoria de ingleses previsto para este verano viaja con paquetes turísticos que ya han sido vendidos, señala Exceltur

 

Turismo británico en Lloret. - Joan Castro ICONNA

MERCEDES JANSA / MADRID
28/06/2016

A punto de comenzar la temporada de vacaciones de verano el sector turístico se mantiene con cautela y confía en que a corto plazo los efectos del 'brexit' se noten poco. La principal razón de esta actitud es que los visitantes del Reino Unido son los que más utilizan los paquetes turísticos (más del 50%) y los compran con mucha antelación. Eso permitirá al sector salir airoso de esta temporada, que representa hasta el 70% de los ingresos de todo el año. Otra cosa será a medio y a largo plazo. Los agentes turísticos fijan la vista sobre la evolución de los acontecimientos en otoño cuando la salida británica de la Unión Europea (UE) esté en pleno apogeo. Hoteleros y agencias de viajes siguen atentos el proceso y con disposición a colaborar con el Gobierno español para resolver los problemas que surjan en el tráfico de turistas entre ambos países. No en vano el británico es el principal mercado emisor de visitantes a España, aunque sean a la vez los que menos gastan.

Tras el bajón de hace seis años, consecuencia de la crisis económica, los británicos ha vuelto a viajar a España, especialmente a Cataluña y Canarias. En el 2015 lo hicieron cerca de 15,7 millones de personas que se dejaron algo más de 14.000 millones de euros, un crecimiento del 10,3% respecto del año anterior. El gasto total de los turistas británicos representó casi el 30% del gasto total de los extranjeros que visitaron España. Dicho de otra forma, uno de cada cuatro turistas era británico y aportó uno de cada cinco euros del gasto total de los más de 63 millones de visitantes extranjeros.

EL PETRÓLEO Y EL DÓLAR


Hasta que el 'brexit' se hizo real tras el referéndum del pasado día 23, el sector turístico español estaba pletórico de optimismo dada la combinación favorable que ha supuesto la caída de los precios del petróleo, que se mantiene en la primera mitad de este 2016, y la depreciación del euro frente al dólar (en torno al 16,5%) y la libra (algo más del 12%), según datos de Exceltur, la organización que reúne al 90% de las empresas hoteleras, agencias el viajes y alquiler de coche, entre otras, del sector.

"Evidentemente el 'brexit' es un contratiempo pero no alterará de forma importante el ritmo de crecimiento del producto interior bruto (PIB) turístico", señala a este diario José Luis Zoreda, vicepresidente de Exceltur. Las compras de paquetes turísticos ya están hechas para disfrutarse en unos días y no se han detectado anulaciones desde la decisión de las urnas británicas. La principal consecuencia negativa este verano será que "probablemente gastarán menos en destino", señala el responsable de Exceltur en vista de la depreciación que sufre la libra.

Para los que no hayan comprado aún su viaje, Zoreda tiene claro que no cambiaran España por otro destino europeo continental, como Portugal o Grecia, muy apreciados por los británicos porque tendrían el mismo problema con el euro. Se descarta la posibilidad de que opten por otro país mediterráneo con oferta de sol y playa en vista de la inestabilidad política (en Túnez la cifra de turistas ha bajado el 21,5% en la primera mitad del año).

NO HAY ALTERNATIVAS


En cuanto a Turquía, otro directo competidor de España, Zoreda apunta más problemas que ventajas a la hora de que los británicos tomen esta opción. El más claro es que la lira turca está vinculada al dólar, que también se está depreciando. Así pues, “el golpe (de la salida de Londres de la UE) es menor porque las alternativas son inexistentes", subraya Zoreda.

Otra cosa será si Gran Bretaña entra en recesión porque entonces el consumo interno se contraerá y como en otras ocasiones los británicos recortarán sus viajes y entonces sí que España sale muy perjudicada.

Rafael Gallego, presidente de la Confederación de Agencias de Viajes (CEAV), ha hecho un llamamiento a la calma ya que "todavía hay muchas decisiones y negociaciones por tomar" entre Londres y Bruselas. "No deberíamos sacar conclusiones de lo que podría pasar", añade, aunque las agencias de viajes se preparan para los cambios que pidiera haber en la directiva de viajes combinados, que incluye garantías para las agencias, el reglamento de derechos de los pasajeros de avión, la exención de visados y el transporte ilimitado de bienes.