El 1 de enero ya se vislumbra en el horizonte y las firmas automovilísticas siguen trabajando a contrarreloj para reducir la media de emisiones de sus vehículos para cumplir con los objetivos y evitar multas potencialmente muy elevadas. Según la normativa de emisiones europea, las marcas deberán acreditar el 1 de enero la media de emisiones de los vehículos que hayan vendido durante todo el 2020. Si la cifra es superior a los 95 gramos de CO2 por kilómetro, la sanción ascenderá a 95 euros por gramo de más y unidad vendida.

Tomando la marca Ford como ejemplo, en 2019 matriculó un total de 948.781 unidades en la Unión Europea. Según un informe del International Council on Clean Transportation (ICCT), al cierre de agosto la media de emisiones de la firma estadounidense era de 106 gramos de CO2 por kilómetro, 11 por encima del objetivo. Con estas cifras, aunque en 2020 las ventas se reducirán por el Covid-19, la multa para Ford sería de casi 991 millones y medio de euros. Según el ICCT, solo Renault, con una media de 95 gramos, y el Grupo PSA (Peugeot, Citroën, DS, Opel), con 92 gramos, cumplen la normativa de momento.

La opción de asociarse con otras marcas

Ford busca ahora a otras marcas con las que asociarse para reducir su media de emisiones y así evitar o suavizar la multa. Esta maniobra no es extraña, ya que otras firmas han realizado movimientos similares a medida que avanzaba el año. El caso más sonado fue el del Grupo FCA (Fiat, Jeep, Alfa Romeo...), con pocas opciones electrificadas en su oferta, con Tesla, pero compañías como Mazda, con Toyota, o el Grupo Volkswagen, con la china SAIC, que vende la marca MG en Europa, también han unido sus fuerzas para esquivar las sanciones.

Este movimiento, permitido por la Comisión Europea, podría ser la única posibilidad de Ford para reducir sus emisiones, ya que la marca ha tenido que detener las ventas del Kuga híbrido enchufable, un coche clave para cumplir el objetivo, por problemas que podían generar el incendio del vehículo. Ford asegura que, de no tener el problema, habría alcanzado su objetivo propio de reducir las emisiones hasta los 98 gramos de CO2 por kilómetro.

Renault y Volvo, posibles opciones

Ford no ha revelado con qué marcas estaría negociando, pero actualmente solo Renault y The London Electric Vehicle Company, propiedad de Geely, aceptan peticiones. Según la Comisión Europea, la firma francesa ha fijado el 18 de noviembre como fecha límite para que otras marcas se asocien con ella. Renault es la marca favorita por todas las que buscan esta alternativa, ya que cumplirá sin problemas con los objetivos europeos gracias a su gama electrificada, formada por el eléctrico Zoe y los híbridos enchufables Captur y Mégane.

No obstante, la firma capitaneada por Luca de Meo valorará cada oferta para determinar el riesgo de la operación, pudiendo exigir a las marcas aceptadas el dinero de una posible sanción si juntas no cumplen el objetivo. Además de Ford, Daimler (Mercedes-Benz), la marca con más emisiones según el ICCT con 117 gramos, también ha sonado como opción para Renault, aunque no se ha confirmado desde la compañía. Las cantidades invertidas por las marcas para asociarse con otras firmas no se publican.

The London Electric Vehicle Company aceptará peticiones hasta el 31 de octubre y Volvo, también de Geely, podría sumarse a la lista de marcas que se ofrecen como alternativa. Aunque la compañía sueca está, según el ICCT, por encima de la media, las previsiones son que cumplan sin problemas con el objetivo europeo a final de año. Ford ha confirmado que desvelará nuevos detalles próximamente.