+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Nuevo etiquetado

La gasolinas cambiarán de nombre en octubre

La nomenclatura nueva pretende unificar criterios europeos. Los logotipos incorporarán carburantes alternativos

 

Surtidor con cuatro tipos de carburante, ayer en una gasolinera. - RICARD CUGAT

Surtidor con cuatro tipos de carburante, ayer en una gasolinera. - RICARD CUGAT

SARA LEDO mediterraneo@elperiodico.com MADRID
20/08/2018

Los carburantes de automoción cambiarán de nombre en breve. Un popurrí de etiquetas diferentes para combustibles tomarán protagonismo en gasolineras y en la proximidad del tapón de llenado de los vehículos nuevos a partir del próximo 12 de octubre por decisión de la Comisión Europea para armonizar el mercado y que sea más sencillo escoger el carburante adecuado en todos los países. Eso no quiere decir que desaparezcan las habituales gasolina 95 y 98, gasóleo A y diésel, sino que habrá en los surtidores de las estaciones de servicio una nueva expresión gráfica para identificarlos según sus especificaciones. Pero primará el nuevo logo sobre la denominación habitual hasta ahora.

«Se seguirá usando la gasolina 95, lo que pasa es que debajo habrá una nueva forma, una nueva etiqueta», explican fuentes de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) sobre estas nuevas denominaciones que serán un «complemento» informativo para los carburantes pero que, matizan desde la patronal, «ni sustituyen ni modifican la información que se da en la actualidad en las estaciones de servicio sobre los carburantes que se suministran en estas instalaciones».

En concreto serán diez etiquetas que van desde los derivados del petróleo hasta los biocombustibles, pasando por el gas natural, los gases licuados del petróleo, el hidrógeno y sus mezclas, entre otros, y que compartirán los 28 países de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein, Noruega, Macedonia, Serbia, Suiza y Turquía.

El motivo de este cambio es la aproximación de los carburantes alternativos que cada vez irán teniendo una mayor participación en las ventas de las gasolineras, explican las mismas fuentes, por lo que la Unión Europea ha decidido adelantarse a este escenario para que no haya confusión en el repostaje futuro.

SIMBOLOGÍA GEOMÉTRICA / Un círculo será sinónimo de gasolina, un cuadrado de gasóleo y un rombo de combustibles gaseosos, y en su interior acogerán letras y números que determinarán en el caso de la gasolina el porcentaje máximo de etanol (E) que acepta cada vehículo (5%, 10% u 85%) y en el caso del gasóleo el volumen máximo de biodiesel (B) que asimila (7% o 10%).

Por su parte, las letras XTL significan que el coche acepta diésel sintético, es decir, aquel que no deriva del crudo de petróleo, mientras que H2 corresponde a hidrógeno; CNG, a gas natural comprimido; LGP, a gas licuado del petróleo, y LNG, a gas natural licuado.

Todos los vehículos (ciclomotores, motocicletas, triciclos y cuatriciclos; turismos; vehículos comerciales ligeros; vehículos comerciales pesados; autobuses y autocares) adquiridos a partir de mediados del próximo mes de octubre incluirán en la proximidad de su tapón de llenado o de la tapa del depósito y en los manuales de usuario el carburante idóneo para su motor, algo que no ocurrirá con los vehículos antiguos que ni tendrán etiqueta ni deberán colocarla, pues en su caso deben utilizar el combustible habitual.

Una nomenclatura que también aparecerá en los aparatos surtidores, en los boquereles de todas las estaciones de servicio y en los concesionarios de vehículos, de forma que la etiqueta es simplemente «una herramienta visual» y el usuario solo debe comprobar que el rótulo que aparece en su vehículo coincide con el que aparece en el aparato surtidor de combustible.

CUANDO FALTA UN TIPO

La aparición de estas diez etiquetas para clasificar los carburantes no implica diez mangueras nuevas en las gasolineras, ni siquiera que todos estos productos puedan ser adquiridos en ellas, puesto que algunos como los carburantes gaseosos son poco comunes todavía y no es fácil encontrarlos en muchos de los habituales puntos de repostaje, explican fuentes de la asociación AOP.

Además, y a pesar de que no existen equivalencias entre carburantes, según estas mismas fuentes, siempre es posible utilizar menos biocarburante, pero nunca más. Es decir, si una persona se compra un coche con una etiqueta de E85 sí puede repostar gasolina normal pero el problema aparece al revés, a un coche de gasolina normal no se le puede echar E85.

Temas relacionados