+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

CONCENTRACIÓN EMPRESARIAL

Pizarro carga contra Iberdrola, Gas Natural, La Caixa y Repsol por la OPA

  •  El presidente de Endesa intentará poner de su parte a accionistas y gobiernos autonómicos


  •  La eléc
  •  

    Pizarro sostiene un ejemplar de la Constitución española durante la rueda de prensa de ayer. - Foto:JUAN MANUEL PRATS

    F. J. DE PALACIOF. J. DE PALACIO 17/09/2005

    Ayer se descubrió a un presidente de Endesa diferente. Era un Manuel Pizarro muy vehemente el que arremetió contra "la cuadrilla" de ejecutivos relacionados con la oferta hostil de adquisición de acciones que Gas Natural ha presentado por Endesa. Se refirió, calificándoles de "actores, cómplices y encubridores", a Salvador Gabarró, presidente de Gas Natural; Ricard Fornesa, presidente de La Caixa; Íñigo de Oriol, de Iberdrola, y también contra Antoni Brufau, presidente de Repsol, que consideró "autor intelectual" de la OPA.

    El presidente de la primera eléctrica del país no escatimó ni tiempo ni palabras para exigir "juego limpio" a los protagonistas de la operación de adquisición. A su juicio, está en peligro "toda la arquitectura institucional de España" e incluso la confianza internacional en los mercados españoles.

    El discurso de Pizarro no perdió en ningún momento temperatura oratoria para arremeter contra "quien se ha declarado autor intelectual" (en referencia al primer ejecutivo de Repsol) de esta operación y contra sus dos competidores (Gas Natural e Iberdrola) quienes, según dijo, se han puesto de acuerdo con La Caixa "para sacarnos del carril".

    METÁFORA FUTBOLÍSTICA Pizarro presentará batalla contra la OPA en todos los frentes, "a pesar de que yo soy del Zaragoza, ellos del Bar§a, no existe árbitro y son cuatro contra uno". Lo primero ha sido la presentación ante la Audiencia Nacional de un recurso contencioso-administrativo contra la carta que le remitió la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) exigiéndole "pasividad" frente a la OPA. Aunque esta misiva sólo le recordó (en virtud del artículo 14 del decreto de OPA) que se "abstenga de realizar, por sí o a través de terceros, cualquier operación que tenga por objeto perturbar el desarrollo de la oferta", Pizarro invocó sus derechos constitucionales porque entiende que pretende "cercenar" su potestad para hacer declaraciones, para hablar con accionistas e instituciones. No es una actitud contra el Gobierno, porque él no es un político, sino un recurso contra la CNMV, aclaró.

    Según dijo, Iberdrola y Gas Natural se han acogido a esta carta de la CNMV para enviar a Endesa sendos requerimientos notariales advirtiéndole de que se abstenga de contactar con los accionistas. Pizarro dijo que "no le asusta la competencia", pero tampoco le gusta luchar "con el brazo en la espalda".

    CONVENCER A LAS AUTONOMÍAS Pizarro avanzó su propósito de iniciar un recorrido por toda España para poner de su lado a los gobiernos autonómicos. Endesa, dijo, "forma parte del paisaje del territorio y una agresión a la empresa es una agresión a esos paisajes". Fue una clara alusión a las inversiones --como la de 1.400 millones de euros en Galicia o los 1.000 millones en Cataluña-- que Endesa había previsto realizar en diversas autonomías.

    También anunció el inicio de una serie de contactos con todos los inversores "para explicarles nuestra verdad" y, si dura mucho el proceso de la OPA, "me dará tiempo a ver al millón que tenemos", aclaró. La intención de Pizarro también es acudir a todos los centros de trabajo de la empresa para hablar con los empleados y visitar a sus principales clientes. "Me pagan por hablar con accionistas, clientes y trabajadores y lo haré. ¿Es que no puedo hacer eso?", se preguntó. Mientras dure el proceso de la OPA, la estrategia de Endesa será luchar para que fracase convenciendo a los accionistas de que no vendan y creando un clima contrario a la operación.

    Aunque también arremetió contra "la postura del señor Ignacio Galán consejero delegado de Iberdrola que se califica por sí misma", Pizarro no quiso cerrar ninguna puerta y declaró que sus relaciones con Fornesa y con Isidre Fainé, director general de La Caixa, "son magníficas". No quiso hablar tampoco de "posibilidades", aunque no descartó que si Gas Natural retira la OPA hostil y acepta tres condiciones, se podría negociar una fusión.

    Estas condiciones son: fijar una ecuación de canje de acciones, crear un gobierno corporativo y dejar que los respectivos consejos de administración diseñen el proyecto. "Yo jamás pactaré al margen de la empresa" .

    También envió un mensaje claro a la caja catalana cuando dijo que, pase lo que pase, "no seré nunca empleado de La Caixa, soy el presidente de Endesa". "Si se restaura el orden perturbado, se podrá hablar", pero, hasta que esta premisa no se cumpla, el directivo aupado por el anterior Gobierno del PP seguirá yendo "a por todas" y "ante la hostilidad sólo cabe hostilidad". Por concretar aún más, "aunque en Aragón somos pactistas, lo mejor es una buena pelea cuando tenemos razón", remató.

    Endesa argumentará ante el Gobierno y los órganos reguladores que esta empresa no obtuvo las autorizaciones cuando intentó la fusión con Iberdrola. Pizarro confía en esta jurisprudencia y en la de otros intentos fallidos de concentración en el sector para que se descarte la OPA.

    EL PROYECTO También explicará en todos los foros que el precio de la OPA de Gas Natural no mejorará las ventajas que puede obtener el accionista del proyecto que tiene Endesa. "Se quiere crear un gigante y nosotros ya somos un gigante, la quinta empresa en Europa, y no nos comimos a la italiana Edison porque no nos dejaron", afirmó.

    Además de las adhesiones de los accionistas, que según Pizarro mandan cartas a diario, Endesa cuenta con la Caja Madrid (9%), a la que no descarta ofrecerle otro puesto en el consejo de administración y otras ventajas si le apoya. Una de las estrategias de trabajo es eliminar el blindaje de los derechos políticos en la empresa, lo que abriría la puerta a que la Caja Madrid elevase su participación.