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los EVENTOS con dirigentes autonómicos y nacionales se dan en cuentagotas

La decadencia del mitin

La campaña se centra en reuniones sectoriales y vecinales, y todos tratan de aportar innovación. Los partidos en Castellón se muestran escépticos con los actos masivos y apuestan por la proximidad

 

LA VALL. El equipo de Compromís en la Vall pidió el apoyo para Fernando Daròs desde las alturas en la Serra d’Espadà. - MEDITERRÁNEO

CASTELLÓ. El candidato de Ciudadanos en la capital, Alejandro Marín-Buck, participó en una carrera popular. - MEDITERRÁNEO

XAVI PRERA
21/05/2019

El mitin ha sido durante muchos años el gran acto que, en el marco de las campañas electorales, aglutinaba a militantes y simpatizantes en torno a una idea, un candidato, un partido. Ejemplos de baños de masas sobran en la historia reciente de Castellón, como el que se dio José María Aznar en la campaña de las generales del año 1993 o el de Felipe González en 1977 en un parque Ribalta que las crónicas de la época describen abarrotado con 20.000 personas.

No obstante, y eso es algo que en unas municipales resulta más evidente, el formato mitin presenta síntomas de agotamiento y los partidos optan por una campaña de proximidad con actos que muchas veces se alejan de la ortodoxia para llegar a un tipo de ciudadano alejado del espacio-tiempo habitual de la política.

«A los grandes actos solo van los militantes convencidos», coinciden en señalar los responsables de campaña de los grandes partidos en Castellón. Uno de ellos añade con sorna que quienes se acercan a los mítines van más a un punto de encuentro social, y que los discursos de los líderes son la «tortura» que hay que soportar para saludar a viejos --o no tan viejos-- compañeros.

Otro concepto de cercanía

Ante esta realidad, la campaña actual es la de la proximidad. Pero ojo, el concepto de cercanía con el elector también ha cambiado. La ciudadanía ha madurado a nivel democrático y ya huele a leguas el interés de quien le está vendiendo sus propuestas de forma descarada. Quieren algo más y los dirigentes y sus asesores se exprimen la mente para dar con la solución. ¿Ejemplos? Todos los que quieran. La candidata del PP a la alcaldía de Castelló, Begoña Carrasco, convertirá el tradicional mítin de cierre de campaña en un tardeo festivo. La alcaldable socialista de la Vall, Tania Baños, pide el voto en un vídeo mientras practica running, en tanto que el cabeza de lista del PSPV en l’Alcora, Samuel Falomir, se toma un café con los vecinos de la pedanía de Araia. La gastronomía está de moda, así que en Compromís apuestan por actos en diversos municipios en los que se habla de política vermú en mano. Además, el viernes su alcaldable en la capital participó en una fiesta organizada por colectivos LGTBI. Por su parte, el candidato de Ciudadanos en Castelló, Alejandro Marín- Buck, participó el pasado sábado en una carrera ciudadana junto a otros miembros de su equipo celebrada en la playa del Grau.

Pero la lista no termina ahí, pues ha habido escapadas a la montaña, encuentros gastronómicos varios, bicicletadas en defensa de la movilidad sostenible e incluso quien como el PP de Onda ha organizado una limpieza del paraje del Salvador.

Y, sin embargo... mitines

Con todo, los mítines no desaparecen del todo. El fallecimiento de Rubalcaba frustró el acto del PSPV en el que iban a presentar a sus principales alcaldables, y en el que tenía que intervenir la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. El candidato de Vila-real, José Benlloch, tampoco renuncia a su acto central de campaña, en el que está previsto que intervengan Ximo Puig y José Bono, talismán del primer edil en los últimos procesos electorales. Y para este mismo jueves, también el acto principal de los socialistas de la Vall d’Uixó con el exalcalde de San Sebastián, Odón Elorza, arropando a Tania Baños.