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OPINIÓN

Desarrollo rural

 

05/11/2017

Todos somos conscientes de que la agricultura y la ganadería son, más allá de su rentabilidad económica y de su prestigio social, dos actividades imprescindibles para la sociedad. Absolutamente imprescindibles. Y son dos actividades que, en gran medida, están vinculadas a las zonas del interior, y no solo de la provincia de Castellón.

Por eso, y para mantener e incluso ampliar las explotaciones, es necesario poner las medidas necesarias para que los habitantes de las comarcas del interior tengan una calidad de vida que, si no puede ser idéntica, sea lo más similar a la de los vecinos de los pueblos de la costa o la de los habitantes de las grandes urbes.

Si queremos que los agricultores y los ganaderos del interior se mantengan como garantes de la calidad de los alimentos que todos consumimos, las administraciones públicas deben adoptar medidas eficaces. Debe ser la Generalitat, la Diputación o los ayuntamientos los que, cada uno dentro de sus responsabilidades y competencias, garanticen las comunicaciones, la atención médica y hasta el acceso al ocio y la cultura para todos, sin importar el lugar en el que vivan.

En Fepac-Asaja tenemos claro que la Política Agraria Comunitaria, conocida como la PAC no ofrece, por si sola, soluciones a los problemas del sector. Lo hemos dicho y lo seguiremos repitiendo: la PAC nos da herramientas. Y con esas herramientas debemos ser capaces de poner en marcha un programa de acciones que garanticen el desarrollo de nuestros pueblos, con medidas que garanticen avanzan y mejorando en todos los sentidos. No podemos cruzarnos de brazos y pretender que todo se soluciones con la PAC. Que la PAC sea el maná que dé respuestas a las necesidades de todos. Es cierto que la PAC puede, y de hecho lo ha demostrado, ofrecer respuestas y ayudas a problemas del sector, pero para que esas soluciones sean efectivas es necesario que, antes, todos realicemos un profundo trabajo de campo para detectar necesidades, deficiencias y carencias y, de esta manera, crear el caldo de cultivo que nos ayude a que todos los proyectos cuajen de verdad. Y sean efectivos.

Nosotros, en Fepac-Asaja ya estamos trabajando para definir los objetivos que debemos perseguir con la PAC en el periodo 2021-2028. Y esos objetivos pasan por garantizar la calidad de vida de agricultores y ganaderos para que la agricultura y la ganadería sean trabajos rentables y atractivos.