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Carta del obispo

Con la clase de religión

 

Está abierto ya el periodo para inscribir a vuestros hijos a clase de religión y moral católica en el colegio o en el instituto. Es una cuestión muy importante para la formación integral de vuestros hijos. Los padres católicos valoráis en gran número la clase de religión católica. Una mayoría --más del 55% en nuestra diócesis-- venís pidiendo esta enseñanza curso tras curso con plena libertad y con una constancia admirable. Os doy las gracias por el interés que demostráis en la formación completa de vuestros hijos. Seguid así: es una prueba más de vuestro amor y compromiso por el presente y por el futuro de vuestros hijos. La clase de religión forma parte de la educación en la fe de vuestros hijos, a lo que los padres os comprometisteis libremente en su bautismo. Esta ha de llevarse a cabo, sobre todo, en la propia familia, en la parroquia y en la escuela mediante la clase de religión.

Os señalo algunos de los motivos por los que es necesario apuntar a los hijos a clase de religión. La clase de religión católica ayuda al alumno a crecer por dentro y lograr una personalidad sólida, equilibrada, libre y responsable, abierta a la trascendencia. En clase de religión comprenderán que la fe en Dios ilumina las preguntas más profundas que todos llevamos en el corazón: cuál es nuestro origen, qué hacemos en esta vida y cuál es el sentido último de la existencia humana. La clase de religión les ayudará a entender nuestra cultura, cuyos valores y expresiones artísticas y de todo orden hunden sus raíces en la fe cristiana.

Y, finalmente, en clase de religión adquirirán una visión del mundo y de la vida humana que les capacitará para ser ciudadanos más libres y responsables, constructores de verdadera convivencia y de una sociedad solidaria y en paz.

Padres: apuntad a vuestros hijos a religión o animadles a que lo hagan. Os lo agradecerán siempre.

*Obispo de Segorbe-Castellón