+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Sánchez quiere romper el empate en campaña

Da por agotada la vuelta de votantes de Podemos y busca a los moderados. Apela a la «España cabal» que salga de la abstención para no retroceder 40 años

 

Pedro Sánchez, ayer. -

I. MÁRMOL / G. ROBLES
18/02/2019

Pedro Sánchez fía su suerte a la campaña electoral. Las encuestas publicadas este fin de semana certifican como resultado más probable lo que la mayoría de analistas ya previó: un empate entre la suma de las izquierdas y de las derechas que llevaría al bloqueo y a la repetición de los comicios. El presidente del Gobierno cree que tiene tiempo de revertir las estimaciones si despliega una contienda eficaz que saque del letargo abstencionista al electorado. Admiten en la Moncloa que no les vale con activar al votante que se percibe como de izquierdas, sino que para romper el bloqueo deben seducir, también, a los estratos moderados despolitizados que solo acudirán a las urnas si perciben un amenaza real contra el orden conquistado. Ahí pugnarán con Ciudadanos.

Huelga decir que en el war room de Sánchez dan por hecho que ya han recuperado el grueso de quienes se fugaron a Podemos en el 2015 y 2016. Ahora apuntan al elector moderado: el que puede percibir la alianza PP-Ciudadanos-Vox como una involución. Ese riesgo solo arraigará, creen, con una campaña bien armada que enfrente dos polos antagónicos: la «España cabal» que busca progreso social frente a los que quieren un país «de hace 40 años». Ese miedo se teje anudando a Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal en la misma nave.

¿Puede la campaña instalar ese relato? En lo teórico sí, en la práctica dependerá de la eficacia electoral que despliegue el PSOE y del planteamiento de los adversarios. En todo caso, la carrera ha empezado ya. Sánchez insistió ayer en la necesidad de activar a quienes podrían quedarse en casa. «Si no hay movilización el 28 de abril, la abstención puede hacer que nuestro país regrese 40 años atrás», dijo, para llamar, no ya al electorado de izquierdas, sino a la transversalidad: «Tenemos que apelar a la España moderada, sensata, que quiere progresar y no retroceder».

Con esta estrategia electoral ya en marcha la Moncloa prefiere no valorar las encuestas publicadas tras conocerse la fecha del 28-A, como la del GESOP para este diario, que da al PSOE una mayoría amplia pero improductiva, puesto que no suma los 176 escaños mágicos.

«La sensación es buena, claro, pero el PSOE es un partido acostumbrado a tomar las encuestas como oficio, las analiza más que valorarlas», indican fuentes gubernamentales. En el gabinete presidencial llevan meses estudiando tanto los sondeos propios como los publicados por los medios de comunicación.

El resultado no es triunfalista pero sí creen que hay margen para la «esperanza» si desarrollan una campaña solvente y logran persuadir a los moderados. Recuerdan fuentes cercanas a Sánchez que las elecciones en Andalucía demostraron que las contiendas electorales ahora mueven más voto y son determinantes. De hecho, en el análisis que la Moncloa hizo de la pérdida de la Junta se señala como errores principales la elección de la fecha y el tipo de campaña, de tono bajo, en el que se daban por sentadas la victoria y una movilización que no llegaron, mientras Vox amarró al grueso de su electorado 10 días antes de las urnas.

Desde ese análisis, Sánchez ha pisado el acelerador. Arranca la campaña con un programa electoral prácticamente definitivo: las medidas incluidas en los Presupuestos y las que PP y Cs le bloquearon en el Congreso. En estas primeras semanas se mezclarán actos de partido con actividad parlamentaria. Este miércoles tres de los cuatro grandes candidatos -Pablo Iglesias continúa de baja de paternidad- se encontrarán en la sesión de control del Congreso, el primer cara a cara después de la convocatoria electoral.

Mapa Coronavirus España

Mapa Coronavirus España

Apúntate a nuestra Newsletter