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OPINIÓN

8 de marzo: tiempo de mujeres

 

8 de marzo: tiempo de mujeres - JESÚS GANDOLFO COLOM

Susana Ros
08/03/2019

El 8 de marzo de 2018 marcó un punto de no retorno en el feminismo en España. Ese día, millones de mujeres, acompañadas de muchos hombres, alzaron su voz contra el machismo y en favor de una sociedad más igualitaria. El PSOE siempre ha apostado firmemente por la defensa de los derechos, la libertad y la seguridad de las mujeres. Para los y las socialistas el feminismo no es una moda del siglo XXI, sino que defendemos las políticas de igualdad como instrumento para mejorar las vidas de toda la ciudadanía. Porque cuanta menos discriminación sufran las mujeres, más justa será la sociedad para todos.

El PSOE está comprometido con el cambio que impulsa y reclama el feminismo. No podrá haber una verdadera transformación de la sociedad si no se cuenta de manera decidida con la participación y contribución de las mujeres.

Desde junio de 2018 España tiene un Gobierno feminista presidido por Pedro Sánchez que, recogiendo el espíritu reivindicativo del 8 de marzo, sitúa la igualdad como un asunto transversal en su agenda política. No son solo palabras, sino hechos que avalan el compromiso de este Gobierno para consolidar los avances logrados en los últimos años, frente a aquellos posicionamientos políticos que pretenden eliminarlos. No vamos a tolerar ni un solo retroceso, porque los derechos de las mujeres no se negocian.

Caminar hacia la igualdad plena es una responsabilidad que nos interpela individualmente como ciudadanos y colectivamente como sociedad. Es un objetivo político que también obliga a todas las Administraciones públicas, desde la estatal hasta la local. Por eso una de las primeras medidas adoptadas por el Gobierno socialista fue precisamente devolver las competencias en materia de igualdad a los Ayuntamientos, que son la primera trinchera en ese combate por su proximidad con la ciudadanía. La formación del Gobierno socialista hizo posible que pasáramos del “no nos metamos ahora en eso”, que en su día pronunció Mariano Rajoy, al “queremos hacerlo, debemos hacerlo y vamos a hacerlo” de Pedro Sánchez. Las políticas de igualdad han dado un giro de 180 grados en España en cuestión de meses.

DEFENSA DE LA IGUALDAD

La defensa de la igualdad entre hombres y mujeres es uno de los ejes de la agenda política del PSOE. Debería serlo también de todas las fuerzas política al tratase de la defensa de derechos fundamentales pero, por desgracia, ni todos los partidos ni todas las administraciones lo han entendido así y ahí está como ejemplo lo ocurrido en Andalucía.

Las mujeres seguimos estando discriminadas en casi todos los ámbitos y uno de los más preocupantes es el laboral, donde se produce una de las mayores desigualdades en los salarios y las funciones asignadas. Sin independencia económica no hay ni libertad ni igualdad posible.

Para luchar contra la brecha salarial, la precariedad y la discriminación en el acceso al empleo y la promoción profesional, el Gobierno ha impulsado una proposición de Ley de Igualdad Laboral presentada por el PSOE que contribuirá a erradicarlas. No ha quedado en palabrería ni buenas intenciones, sino que el pasado 1 de marzo el Consejo de Ministras y Ministros aprobó un decreto de igualdad laboral entre hombres y mujeres.

El Gobierno también ha aprobado la obligación de publicar un registro con los salarios medios de cada trabajador en función del sexo y de su nivel y rango profesional, además de ampliar la obligatoriedad de articular un plan de igualdad en aquellas empresas que cuenten con una plantilla superior a 50 empleados. La norma incluye también la equiparación progresiva de los permisos de maternidad y paternidad, con el objetivo de que madres y padres alcancen las 16 semanas retribuidas para cuidar del bebé. Se trata de una medida que se hará en tres años para que las empresas puedan adaptarse a esta nueva realidad.

A pesar de las conquistas, aún persisten discriminaciones que impiden a las mujeres participar en igualdad de condiciones en todos los ámbitos de la sociedad. Y frente a esa realidad, la España que quiere el PSOE y que defenderá en la próxima campaña electoral es la que no cede en la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, sino un país que las quiere vivas, libres e iguales. Una España feminista.