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ENTREVISTA al DIRECTOR Y AUTOR TEATRAL

Javier Ramos: "En Castellón hay ganas de ver teatro, pero manda lo mediático"

 

CRISTINA GARCIACRISTINA GARCIA 13/06/2008

LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO NULES, 23 DE SEPTIEMBRE DE 1974

OBRAS ESTRENADAS ´CONSTRUYENDO A VERÓNICA´ (2006), ´OTRA SANGRE´ (2006), ´GUIÓN´ (2005), ´TAXÍMETROS´ (2004), ´EL DÍA DE LAS BUENAS PERSONAS´ (2005) Y ´FRAGMENTOS DE LA VÍSCERA EXQUISITA´ (2002)

Hoy estrena en el Teatro Principal. En su interior, reinan los nervios, pero Javier Ramos es joven, aunque sobradamente preparado. Autor y director teatral, aborda la cotidianidad con ironía, sarcasmo y buen humor en su última obra, Casting, que presenta con su compañía, Veuadins, a las 20.00 horas, en el coliseo de La Paz, dentro de un ciclo Fet Ací, que cree "necesario para dar a conocer la propuesta de nuevos creadores escénicos". Es uno de los pocos dramaturgos castellonenses con proyección en el ámbito autonómico, coautor de Construyendo a Verónica, finalista a los premios Max a Mejor Espectáculo Teatral, ha estrenado ya varias piezas con su propia compañía Veadins, como Otra sangre (2006), Guión y Taxímetros (2004), entre otras. Ramos tiene una segunda faceta como novelista que le valió el Premio Ciudad de Valencia 1999 con El retraso de los mares. Ha sido finalista del Herralde en el 2002, en el Blasco Ibáñez de Valencia en 1999 y el Internacional Cinc Segles de Relats de la Universitat de Valencia el mismo año.

--¿Casting es una comedia en siete actos, o siete sketches?

--Son siete historias diferentes con un hilo común: la selección. Con una estructura libre, pretendemos mostrar como cada día nos sometemos a un juicio para todo, desde el trabajo a encontrar novio, alquilar un piso, al elegir productos en el supermercado, pedir un préstamo, para que nos quieran los amigos, o ante el espejo... Vivimos en un casting continuo, y de eso va la obra. Tres actrices, a través de castings sumamente extravagantes, se adentran en una reflexión sobre los insistentes malentendidos que existen en torno a la feminidad, el papel de la mujer y la cuestión de la identidad en nuestros días.

--Quizás es una palabra que se ha puesto muy de moda en los tiempos que corren.

--Es una ironía. Se está volviendo a la época del circo romano, con un importante altibajo en la sociedad, que tiene esa actitud morbosa de controlar qué hacen los demás, con, por ejemplo, los realitys que se exhiben en la televisión, o con programas como Tienes talento, Supermodelo o Tú sí que vales. La cuestión en juzgar. En la obra estro se aborda desde una perspectiva de humor negro y sarcasmo, con un cierto punto de crítica sociocultural.

--El montaje se presenta dentro de un ciclo Fet Ací, que pretende mostrar qué teatro se hace en Castellón.

--Es una oportunidad, sí, porque no hay muchas, la verdad, pero con escasos medios. Llevamos tres meses trabajando en la Escola Municipal de Teatre y estrenamos en el ciclo del Ayuntamiento, pero no existe una verdadera red provincial de salas que propicie nuevas representaciones. En el ciclo ya hemos concertado citas en Benicarló y Betxí, pero las que salgan serán por nuestra cuenta y riesgo. Te programan y ya está, no existen propuestas de producción para los de aquí.

--¿Hay carencias?

--El sector carece de corporativismo, y una mayor interacción entre las compañías. Son tres y punto. Pero sobre todo, en Castellón faltan salas, prestigiar el trabajo de la gente que trabaja el teatro y una mayor resonancia a nivel autonómico para estimular el público.

--¿Y algo positivo?

--Que existe un público potencial, joven, con ganas de consumir teatro. Es una propuesta más sincera, más de tú a tú con las historias, con los actores. Lo demás lo tiene en casa, el cine, la música en directo, la Play... aunque le engancha más el márketing de los grandes nombres mediáticos que el compromiso cultural.

--¿Es este casting un guiño a ese nuevo público?

--Es una sátira a situaciones que al público le serán familiares, con humor. Todos somos diariamente sometidos a juicio, en un mundo muy competitivo, y lo tenemos muy interiorizado. E incluso el cásting para esta obra fue bastante selectivo, para elegir tres actrices de 25 a 35 años, al que concurrieron 29 actrices de toda la Comunitat. Es una pena que los profesionales de la provincia tengan pocas posibilidades de demostrar lo que valen.