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EL FESTIVAL CIERRA OTRA EDICIÓN A LO GRANDE

El V Benicàssim Blues dice adiós en la playa

La música y el paisaje crean un ambiente idílico en el final de la fiesta

 

Actuación del grupo Enma Fernandez Band, en la tarde de ayer. - EVA BELLIDO

EVA BELLIDO
06/06/2016

Las actuaciones de Veronica&The Red Wine Serenaders y Enma Fernandez Band despidieron en la tarde de ayer domingo la quinta edición de la Benicàssim Blues Festival y lo hizo desde el escenario B Sound B instalado en el paseo de la playa Torre Sant Vicent, en un marco y un ambiente idílico frente al mar.

Fueron los italianos los primeros en poner el ritmo con su género americana roots con la utilización de instrumentos acústicos como ukeleles, contrabajo o guitarras… dentro de la promoción de su sexto álbum The Mexican Dress, grabado en Estados Unidos e Italia. Su reconocimiento está avalado, además, por el European Blues Challenge, que lo ganaron en 2013 cuando se celebró en Toulouse (Francia).

Después, fue el turno del pianista, cantante y director, de Enma Fernandez Band, afincado en Barcelona con una intensa trayectoria que resultó evidente ayer en Benicàssim. El público disfrutó del rhythm and blues, swing, jazz tradicional y rock’n’roll de la formación con temas de artistas de los 40’s y los 50’s.

Antes, durante esta última jornada también se desarrollaron otras actividades como talleres infantiles y masterclass por la mañana, así como directos con los vermut&blues celebrados en varios locales del casco urbano. El programa también contempló una exhibición de claqué y Lindy Hop con la academia Castellón Baila, en la plaza Constitución; y tardeo con Corto Maltés&Bárbara Breva, por la tarde en la playa.

MOMENTO VIBRANTE // El gran momentazo del festival se vivió la noche del sábado, con los pesos pesados de este año, que no dejaron indiferente a nadie y cumplieron todas las expectativas. El público se rindió ante el extraordinario dominio de las cuerdas del guitarrista británico Laurence Jones, disfrutando tremendamente del espectáculo; y se encariñó del gran Sugaray Rayford, que se entregó compartiendo escenario con la Travellin’Brothers.

Sugaray, recién llegado desde Arizona para su actuación en Benicàssim, conquistó a los miles de amantes del blues congregados en la plaza Estación con su voz, movimiento de caderas e, incluso, cantando mezclado entre el numeroso público. H