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GASTRONOMÍA

Los embutidos forman parte la gastronomía castellonense

La longaniza de Pascua, las termenetas, la morcilla de arroz son algunas de las especialidades de embutidos del interior de Castellón

 

Los embutidos cuentan con especial presencia en las comarcas y municipios del interior de Castellón. - Mediterráneo

REDACCIÓN
06/09/2018

Con especial presencia en las comarcas y municipios del interior, los embutidos forman parte importante de la gastronomía castellonense. Longanizas secas, morcillas, ‘termenetas’, cecinas, fuet, patés y lomo destacan en una provincia que ya cuenta con sus propias líneas de ibéricos.

La gastronomía del interior de la provincia destaca por estar basada esencialmente en carnes, por lo que jamones y embutidos tienen una gran importancia en la cocina rural y en el amplio elenco de productos gourmet de la provincia. Los carniceros artesanos elaboran a diario productos tan sabrosos y singulares como las longanizas ‘secas’ o de Pascua (con distintos condimentos), las longanizas tiernas; las morcillas de cebolla o arroz, o combinadas; el chorizo; las ‘termenetas’-similares al chorizo pero mucho más suaves y con un sabor distintivo; el lomo embuchado; las cecinas (de toro, jabalí…), la sobrasada, los patés artesanos; el salchichón o el fuet. La tradición del embutido en la provincia es tal que diversas firmas llevan años trabajando en nuevas líneas de ibérico que están teniendo una excelente acogida en el mercado.

Las comarcas de Alto Palencia (Segorbe, Castellnovo, Altura y Benafer), Els Ports (Morella), Alt y Baix Maestrar (Benasal, Catí, Sant Mateu, Rosell y Xert), la Plana Baixa (Vila-real, Burriana, La Vall d´Uixo y Artana), Alt Millars (Villahermosa) y l’Alcalatén (Llucena y Atzeneta) son las que mayor relevancia cobran en la elaboración de estos productos, cuyo consumo se extiende a lo largo y ancho de toda la provincia, y cuyo prestigio va en aumento.

Coliflor con embutidos

Ingredientes: 100 gramos de coliflor, 100 gr. de brócoli, 100 gr. de morcilla. 50 gr. de chorizo, 100 gr. de panceta semicurada, tres dientes de ajo, un puerro, 50 gr. de harina, sal pimienta, nuez moscada y 50 gr. de queso de oveja guirra.

Preparación: Cocer la coliflor y el brócoli en abundante agua con sal. Saltear el chorizo, la morcilla y la panceta. Por separado, elaborar una bechamel. Para ello, pochar el puerro y el ajo en la mantequilla y aromatizar con un poco de tomillo. Añadir los piñones, la harina y la leche, y cocinar hasta que la bechamel pierda el sabor a harina cruda. Poner a punto de sal, pimienta y nuez moscada. Para terminar, colocar tanto la coliflor como el brócoli en una bandeja de horno. Ubicar encima los embutidos salteados y cubrir con la bechamel. Rociar con el queso rallado y gratinar.

Hojaldre de embutidos

Ingredientes: Una lámina de hojaldre y lonchas de chorizo, mortadela, cabeza de jabalí, jamón york, salchichón y queso.

Preparación: Desenrollar la lámina de hojaldre y extender las lonchas de los embutidos sobre la misma. A continuación, colocar sobre la cama de embutidos una capa de queso en lonchas o  rallado.  Seguidamente, enrollar el conjunto, empezando por uno de los laterales más largos (si empezamos por in lateral corto salen menos rollitos pero igual de grandes). Una vez que estén enrollados, cortarlos en rodajas de un centímetro de grosor, aproximadamente. Poner los rollitos sobre una bandeja de horno (cubierto con el papel que trae la masa de hojaldre). Hornear los rollitos, con el horno precalentado a 200 grados, hasta que tomen un color dorado. Estos rollitos se pueden comer fríos o tibios.

 

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