El puente de cristal del Parque Nacional Forestal de Tianmenshan (China), bautizado como el más largo y alto del mundo -mide 393 metros y está a 360 metros del suelo-, ha sido cerrado dos semanas después de su inauguración.

La clausura de la reciente atracción turística se debe a "problemas de software y hardware debidos a la afluencia masiva de turistas", según ha informado la agencia de noticias Xinhua. El puente, que abrió al público el pasado 20 de agosto, solo permitía el acceso diario a 8.000 personas, un límite que se habría excedido llegando a ñas 10.000 visitas al día.

Los gestores de la construcción aseguran que realizarán una actualización del sistema interno para poder solucionar la incidencia lo más pronto posible.

UN LUGAR PROTEGIDO

Para visitar el punte era necesario reservar la visita con un día de antelación, la entrada costaba 20 dólares y estaba terminantemente prohibido acceder al lugar con zapatos de tacón. Además, era imprescindible ir ligero de equipaje: con el móvil y el monedero, como máximo.

Si todo se resuelve, a partir de junio del 2017, los que visiten este monumento chino también podrán hacer 'puenting' o colgarse de la pasarela en tres columpios gigantes.