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ALERTA TERRORISTA

Dinamarca retira la nacionalidad a un hombre de origen marroquí por un delito de incitación al terrorismo

Es el primer caso de una persona que pierde la condición de danés por incitar a los ataques con violencia

 

EL PERIÓDICO / COPHENAGUE
08/06/2016

El Tribunal Supremo de Dinamarca ha dictaminado el miércoles que al editor de origen marroquí Said Mansour se le retire la nacionalidad danesa y que sea expulsado de por vida de este país nórdico por un delito de incitación al terrorismo.

Mansour había sido condenado además en julio de 2105 a cuatro años de cárcel por hacer propaganda de la organización terrorista Al Qaeda a través de la red social Facebook,correos electrónicos y de la publicación de tres libros, una pena que no había sido recurrida.

Es el primer caso de una persona que pierde la nacionalidad danesa por un delito criminal, una posibilidad permitida por las leyes antiterroristas y que el tribunal aplica por la "gravedad" de los hechos y por la situación personal del condenado, que ya ha cumplido otras penas de cárcel por delitos similares.

El Supremo recordó que Mansour, de 56 años y que reside en Dinamarca desde 1984, creció y se escolarizó en Marruecos, vive de los servicios sociales desde hace dos décadas, solo habla algo de danés y que sus cuatro hijos ya son adultos.

PENDIENTES DE MARRUECOS

Que Mansour tuviera una hija en octubre pasado con su segunda esposa no es relevante, ya que fue concebida cuando Mansour había sido condenado en primera instancia y no ha tenido "una vida familiar real" con ellas, según el fallo.

El tribunal resaltó no obstante que deben ser las autoridades de extranjería danesa las que determinen si Mansour puede ser enviado a Marruecos de acuerdo con la Convención Europea de Derechos Humanos.

La retirada de la nacionalidad y la expulsión de Dinamarcade Mansour -cuyas obras han sido encontradas en manos de fundamentalistas de otros países europeos- ha sido reclamada desde hace años por varios partidos daneses, aunque hasta ahora los tribunales la habían rechazado.

"Espero que sea enviado a Marruecos y que se vaya de una vez de Dinamarca", dijo la ministra de Integración, Inger Støjberg,quien garantizó que si debe quedarse en régimen de "estancia tolerada", se le hará la vida "insoportable", aludiendo a los planes del Gobierno para endurecer las condiciones de vida de esas personas.