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Proceso en suspenso

La epidemia deja en el aire una posible prórroga del ‘brexit’

La negociación prevista para esta semana queda aplazada por las duras medidas de control. El primer ministro, Boris Johnson, rechaza de momento una extensión pese a la grave crisis

 

El primer ministro británico, Boris Johnson, en una rueda de prensa celebrada en Downing Street, Londres. - EFE / EDDIE MULLHOLLAND

BEGOÑA ARCE / SILVIA MARTÍNEZ
20/03/2020

El brexit no es inmune al coronavirus. La pandemia ha obligado a Londres y Bruselas a aplazar la ronda de negociaciones, prevista para esta semana en la capital británica, sobre la futura relación económica entre el Reino Unido y la Unión Europea. El propio jefe negociador de la UE, Michel Barnier, montañero y deportista, desveló ayer que ha atrapado el virus, aunque dijo sentirse bien. Barnier, aislado en su domicilio, «no tiene síntomas y sigue trabajando», según indicó el portavoz comunitario, Eric Mamer. Una parte del equipo más próximo al francés se halla en cuarentena.

La segunda ronda de conversaciones ha quedado en suspenso por el riesgo de contagio, las restricciones a los viajes y las medidas de control impuestas para frenar la epidemia. El primer ministro británico, Boris Johnson, descartó vagamente el miércoles, a preguntas de los periodistas, un cambio en la fecha de salida, que ha fijado para el 31 de diciembre. La extensión del periodo transitorio no es, sin embargo, descartable, ante el imprevisible rumbo que toma cada día la pandemia y los devastadores efectos económicos que está produciendo.

ESTRECHO CONTACTO / De momento, los equipos negociadores siguen estudiando «formas alternativas» de proseguir con las discusiones, como el uso de videoconferencias, aunque hasta ahora no han llegado a ningún acuerdo. «Por el momento el foco principal del trabajo se centra en analizar el mandato negociador para seguir con las conversaciones. Creemos que hay forma de asegurar que incluso en estas circunstancias puede tener lugar», opinan desde la Comisión Europea.

Según estaba previsto en la planificación inicial, cada dos semanas debían celebrarse reuniones en Londres y Bruselas, de manera alternativa.

A los dos equipos no les falta trabajo. Ambos pueden ir analizando las miles de páginas del borrador legal que han intercambiado, con vistas a lograr un posible compromiso. «Estamos en estrecho contacto con la UE a la búsqueda de la manera de continuar progresando en las negociaciones», indicó ayer en Londres el portavoz del primer ministro. Pero con unas dificultades cada vez mayores a causa de la pandemia global, aumenta la posibilidad de un retraso del periodo transitorio. Johnson debe tomar esa decisión en junio, como fecha límite, para presentar la petición de un nuevo plazo hasta finales del 2021.

ENORME COSTE / En la Cámara de los Comunes, el ministro de Exteriores, Dominic Raab, dijo esperar que «las negociaciones puedan seguir adelante, dados todos los acuerdos logísticos que se han hecho». Raab, un defensor a ultranza del brexit más duro, incluida la salida sin acuerdo comercial, aseguró que el Gobierno confía en completar las discusiones, porque retrasarlas crearía más incertidumbre «de la necesaria a ambos lados del Canal (de la Mancha)».

David Davis, antiguo ministro para el brexit, incluso ve un lado positivo en la actual situación. «Los desafortunados eventos del covid-19 significarán que el tráfico en la frontera será más reducido y los aduaneros podrán manejar mejor el tráfico».

Según fuentes diplomáticas de la UE, que citaba el Financial Times esta semana, con la pandemia será enormemente difícil para el Reino Unido estar preparado y listo para poner en vigor nuevas condiciones comerciales o una salida sin acuerdo. «Si no podemos continuar con las negociaciones de manera adecuada, entonces estamos ante un mundo distinto», indicó al mismo medio un alto funcionario.

Incluso el llamado modelo Canadá tendría un alto coste para las compañías británicas, en situación de emergencia y tratando de sobrevivir a causa de los efectos del coronavirus. El Banco de Inglaterra volvió a bajar el miércoles los tipos de interés, del 0,25% al 0,1% , en un intento desesperado por mantener a flote la economía . Es la segunda bajada desde el inicio de la crisis.