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PRESIDENTE TRUMP

Este hombre vendió su casa para ir con su familia a EEUU y ahora lo ha perdido todo

Testimonios de un profesor iraní de Yale al que han separado de su mujer y su bebé, una familia iraquí que vendió su casa para ir a EEUU y de una estudiante sudanesa a la que esposaron en el aeropuerto,

 

Fuad Sharef muestra el visado de entrada a EEUU en el aeropuerto de Erbil., Irak, a done ha sido devuelto desde Egipto. - AHMED SAAD / REUTERS

EL PERIÓDICO
29/01/2017

"Mi mujer y mi bebé ahora no pueden regresar a EEUU"

PROFESOR DE YALE
 
Testimonio de un iraní separado de su mujer y su hijo por la orden de Trump

El veto de Trump a los nacionales de siete países ha roto la familia de Amín Karbasi, un iraní que es profesor en la prestigiosa universidad de Yale. "Hace un mes, mi esposa y mi hijos de seis meses fueron a Irán a visitar a su familia por primera vez", ha explicado en un vídeo colgado en Youtube, donde señala: "Somos residentes permanentes y mi hijo es ciudadano estadounidense. Ahora, a causa de la orden ejecutiva, no les van a permitir entra en el país. Y yo no puedo salir de EEUU porque es posible que me prohíban la entrada".

Al borde de las lágrimas, este profesor confiesa: "Esta es una situación devastadora para nosotros. Espero que se resuelva pronto y agradezco a cualquiera que no esté apoyando"

"Vendimos la casa para ir a EEUU. Ahora no sé que hacer"

LA FAMILIA SHAREF

El iraquí Fuad Sharef y su familia llevaban esperando dos años un visado para poder instalarse en EEUU. Para ello, vendieron su casa y dejaron atrás su empleos y las escuelas de sus hijos en Irak. Ahora, cuando habían conseguido todos los permisos, la orden de Trump les dejó en tierra, impidiéndoles tomar el vuelo de conexión que, desde Egitpo, les había de llevar a Nueva York.

Las autoridades egipcias les confiscaron sus pasaportes y les forzaron a tomar un vuelo de vuelta a Irak. "Nos han tratado como a traficantes. Nos han escoltado policías de deportación. Me siento culpable por mi mujer y mis hijos. Siento que soy la causa de su tristeza".

Sharef, que antes de la invasión de Irak trabajó en una compañía farmacéutica, estuvo empleado tras el 2003 en varios proyectos de entidades estadounidenses. En el 2014, en pleno avance del Estado Islámico, y convencido de que su trabajo para los estadounidenses le convertía en objetivo de los yihadistas, solicitó el visado para él y su familia.

Este iraquí reconoce que, tras lo sucedido, él y su familia se encuentran en estado de 'shock' y que no saben qué hacer. "No sé qué haré. Quizás mande un mail a la embajada de EEUU pidiendo una explicación", ha reconocido.

"Cuando me esposaron en el aeropuerto me puse a llorar"

NISRÍN ELAMIN, ESTUDIANTE

Una estudiante sudanesa con permiso legal de residencia en EEUU ha explicado que durante un rato fue esposada en el aeropuerto de Nueva York, en aplicación de la orden del presidente estadounidense Donald Trump de impedir el acceso a los nacionales de siete países con mayoría musulmana.

Nisrin Elamin, estudiante de antropología en la Universidad de Stanford y que vive en EEUU desde 1993, aterrizó el sábado en el aeropuerto de Nueva York, donde la tuvieron cinco horas detenida. La mujer regresaba de Sudán, donde se había desplazado para realizar una investigación académica. En el aeropuerto mostró su tarjeta verde, que acredita la residencia permanente, pero los agentes la interrogaron, cachearon y esposaron.

"Fue muy incómodo. Los agentes [en el cacheo] tocaron el área de mis pechos y mi ingle", ha explicado en una conversación telefónica con la agencia Reuters. "Cuando me esposaron me puse a llorar", ha reconocido. Aunque finalmente la dejaron pasar, la estudiante está preocupada y teme que si vuelve a viajar a Sudán a ver a sus padres ya no pueda regresar.